6 de Octubre de 2005

Otro estatuto

Otro estatuto que empieza a examinar una comisión del Congreso es el mío, el nuestro: el de los periodistas. Me da miedo. Unas letras que definan qué es la ética en esta profesión, quién tiene derecho a ella y quién va a dar los carnés, que será siempre una autoridad, puede ser utilizada por una dictadura, real o aficionada, para profundizar en aquello con lo que sueñan los gobiernos: la censura. Todo poder aspira a ella con una razón estupenda: todos creen que hacen maravillosos ejercicios políticos, y la crítica de la prensa les parece injusta. A mi me parece injusta la mayoría de la prensa, la radio y la televisión, pero prefiero esa injusticia a la sumisión de una libertad que no es patrimonio nuestro, sino del ciudadano: es su derecho a recibir información y opinión, y que tenga el color que él desea. España es un mal país para jueces, árbitros y críticos; pero la diferencia entre el franquismo y ésto en que estamos es bastante visible. No juguéis con esas cosas.

Por eht en Barra Libre el Jueves 6 de Octubre de 2005
Comentarios

Es magnífico el comentario Don Eduardo, y es que este país, creo,uno de los que más leyes tiene del mundo. Se hacen leyes para todo, leyes que los poderosos nunca cumplen, y no se derogan las anteriores. Todavía siguen vigentes códicos, reglamentos y leyes del franquismo, de la Restauración. Sí ahora hacen un estatuto de la prensa darán un instrumento más para que se cercene una libertad esencial, aunque en este país esa libertad esté en manos de unos pocos. Leyes para controlar, cuantas menos, mejor.
Pedro Luis.

Por : Pedro Luis el Lunes 10 de Octubre de 2005

Un buen día pude comprender porqué mi padre todos los domingos nos llevaba a mi hermana y a mí a la librería de unos amigos a comprar tebeos y él su inseparable España de Tánger.

En aquel entonces chico de corta edad, quizás me extrañaba que aquél periódico con aquellas letras rojas y venido de tan lejos tuviera mayor interés, cuando aquí en mi ciudad había otros, el Diario de Navarra y El Pensamiento Navarro, que era el que el resto compraban en general.

No había mucho donde elegir era cierto, pero eso no dejaba ser lo habitual y en aquel mundo gris y triste que vivíamos, iba enterándome de cosas que mi padre nos contaba.

A su padre lo habían llevado de casa los nacionales en la noche del 10 de Agosto de 1.936 y aun cuando todos los días escribía cartas desde la cárcel y le llevaban cosas para comer, fumar, papel de escribir, etc. él les decía que estaba bien que aquello acabaría pronto, que era una tontería que se preocuparan.

Efectivamene acabó pronto, cuando fueron a verle el día 13 había firmado la salida, pero la salida a una cuneta donde más tarde lo encontraron gracias a unos amigos.

Mi padre me hablaba de mi abuelo, como un hombre de paz, convencido del socialismo como idea básica, en un mundo en paz, con respeto hacia todo y hacia todos, donde llevar por orgullo la bandera de la libertad y poder expresar claramente las ideas sin ofender y sin ser ofendido. Un mundo sin armas, sin guerras, un mundo posible si todos tuviéramos esa actitud y supongo que también esa aptitud.

Ahí en pequeños recortes, más tarde con la revista Triunfo, empecé a ver ese apellido Haro Ibars, Haro Tecglen, y veías, notabas que aquella lectura daba frescura, daba pensamiento, daba vida.

Aquella lectura se tradujo en un seguimiento a todos cuantos artículos, libros y comentarios caían en mis manos para perseverar en ellos y engrandecer mi espíritu, hacerme más útil socialmente y comprender en la discrepancia está la luz y que no por ser sólo el intransigente de turno no tienes la razón. Pude comprobar cómo las palabras y la tranquilidad de un hombre como Eduardo hacía remover las conciencias de quienes no sólo miraban hacia otro lado o pensaban de diferente manera, sino también de aquellos que cuando poco a poco pudieron ser más en la vida, por mor de sus consecuciones sociales, económicas o públicas, Eduardo ya nos les era útil porque era la voz de sus conciencias.

Eduardo ser ejemplarizante en sus diarios comentarios, en sus tertulias radiofónicas, donde no sólo ponía el tiempo, el verbo, el acento y la sintaxis, ponía algo más que no sólo se basaba en la memoria histórica que tanto y a tantos molesta, sino que al hacer su comunicación sin agresividad aparente y siempre actualizada era el niño mordaz, el borracho pendenciero, el mujeriego empedernido, el viejo cultivado, pero sobre todo la persona a tener de referencia.

Hasta el final has sido coherente, dando tu cuerpo a la ciencia ¡Felicidades por tu vida!

Si pudiera te diría ¡Salud! Ahora sólo te digo que sirvas a la ciencia como a la ciencia serviste.

Un abrazo desconocido, libre y republicano.

José Miguel García Gobeo

Por : JOSE MIGUEL GARCIA GOBEO el Viernes 21 de Octubre de 2005

Soy hija de un niño republicano, que como tantos otros, empezaba a leer el períodico por la última página y no se perdía su opinión en la SER. Compartía con Vd. una complicidad generacional y una mentalidad afín, de la que soy heredera.
Usted era, es y será una referencia fiable a la que volver (a encontrarnos en las palabras).
Por su integridad, por su ejemplo, por su buen hacer: por siempre, un respeto y gracias, muchas gracias D. Eduardo.

Por : Mª.Paz García Casillas el Viernes 21 de Octubre de 2005

iba a escribir algo pero siento escalofríos de emoción leyendo los mensajes anteriores.
No me siento sola con mi dolor. Gracias a todos todas por vuestra humanidad en un mundo que parece quedarse sin "humanidades"

Por : Ana Sanz el Viernes 21 de Octubre de 2005