El Mundo
El intercambiador. Aguirre está poniendo firmes a todos en el PP / En el tema Cataluña, llama a Piqué para pasar revista / En el tema Madrid, convoca a sus fieles para celebrar sus dos años de pontificado / A la cita sobre el Estatuto, Piqué llega tarde / A la cena de aniversario, el que llega tarde es Gallardón / El que también parece tomar distancias con Aguirre es Rajoy, que se acerca a Gallardón
Maragall no hace buenas migas con Bono, porque aunque sea del PSOE habla como si fuera del PP Una manifestación que hace sonar las alarmas entre los socialistas. El martes, en Madrid, en el Foro Nueva Economía, donde toreó el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, se puso de manifiesto. El alcalde de La Coruña, Francisco Vázquez, descalificó al ex alcalde de Barcelona. Vino a decir que Maragall no tenía remedio, que pedirle prudencia era como pedir peras al olmo.
A la sesión madrileña, entre tanto socialista, no faltó el alcalde de Madrid, que días antes había hecho una llamada pública al propio Vázquez, presidente otrosí de la Federación Española de Municipios y Provincias, para que le apoyara en su campaña contra el Estatuto. En el acto, fue relevante el cordial encuentro entre Gallardón y Bono. El ahora alcalde de Madrid, extraordinariamente alegre. El que podría ser, si él quisiera, presidente de la Corporación Madrileña, prudentemente sonriente.
El ministrable Gallardón. Mientras el automovilista no ve el fin del via crucis al que la política de obras del Ayuntamiento le está sometiendo, el alcalde parece tomárselo a beneficio de inventario. Al tiempo, Esperanza Aguirre no para de sorprendernos con un protagonismo que a no pocos pone la piel de gallina. Significativa fue la llamada de la presidenta de la Comunidad a los altos cargos del PP madrileño para reflexionar sobre la reforma del Estatuto de Cataluña, con la presencia de Josep Piqué. ¡Un día antes de la reunión del PP catalán en Barcelona, a la que había prometido su asistencia el alcalde de Madrid, señor Ruiz-Gallardón, desde la serenidad! Los populares madrileños, reunidos en Génova por Aguirre, tuvieron que esperan la llegada de Piqué más de una hora. Pero Aguirre y los suyos, que cada vez son más, saben esperar.
Aguirre también tuvo que esperar, el miércoles, esta vez a Ruiz-Gallardón, para el comienzo de la cena conmemorativa de sus dos años de mandato. El alcalde no estuvo muy arropado por los suyos en el acto. Y, por otra parte, se mostró misterioso.Como si ya estuviera en el gabinete en la sombra de Rajoy, y no a la sombra de don Alvaro de Bazán en la Plaza de la Villa, pareció como en retirada. Isabel Longhi, que siempre está al loro, le escuchó, dirigiéndose a Aguirre, aquello de «lo has conseguido».
Simancas vuelve con fuerza. Rafael Simancas, ese político madrileño de tecnología alemana al gusto español, acaba de volver de hacer las Américas. Vuelve eufórico. En Colombia y Ecuador ha cargado las pilas, y a saber las sorpresas que nos guarda. Allí se ha preocupado de conectar con las asociaciones relacionadas con los inmigrantes aquí de aquellos queridos lares. En el tiempo que Simancas ha estado al otro lado del charco le ha cubierto las espaldas la inflexible, y muy torera, Ruth Porta, una temible cancerbera que sabe atemperar.
De las declaraciones realizadas por Simancas en su feliz viaje, en esos momentos de relajo que la fraternal América proporciona en la distancia, caben destacar dos. La primera que, como ya había expresado, él es de los socialistas que se suman a Bono y Vázquez en su oposición al Estatuto de Maragall. La segunda, más sutil, y relacionada con la Villa y Corte, es su intención de que en el Matadero de la Arganzuela se establezca una Casa de los Pueblos de América Latina.
Esta propuesta no es para echarla en saco roto. Daría un contenido especial al proyecto cultural que Gallardón no acaba de llevar adelante en tan valioso lugar, a pesar del positivo intento de celebrar allí la parte sustancial de los últimos Veranos de la Villa. De todas formas, ojo al parche. ¿El portavoz del PSOE en la Asamblea, con este propósito, en un terreno tan municipal como es el Matadero de la Arganzuela, no querrá decirnos que en 2007 quiere cambiar de caballo y pasar a competir por el Ayuntamiento? Todo se verá, Bono mediante.
Amar después de la muerte. La semana cultural comenzó con los ecos de la despedida a Eduardo Haro Tecglen en el Teatro Español.El acto fue amparado con generosidad por Alberto Ruiz-Gallardón, que actuó como anfitrión, y diseñado con precisión de editor por Juan Cruz Ruiz, que acaba de publicar tal vez su mejor novela, Retrato de un hombre desnudo. Un acto en el que, sin duda, faltó, dado el lugar donde se celebraba, incidir más en la idea que del teatro, más que de la vida, tenía Eduardo. Aunque, como dijo Sean O'Casey, «la vida es un teatro, sólo que algunos hemos ensayado muy poco». Descanse en paz.
El teatro sigue. En el muy interesante Festival de Otoño de este año se ha visto, por la impecable Comédie Française, la obra de Molière El mentiroso. Como se sabe, un texto algo más que inspirado en la pieza del mexicano-español Ruiz de Alarcón La verdad sospechosa. ¡Es el rastro más destacado de España en un Festival que tendría que aprovechar la ocasión -económica- para impulsar más lo propio! Santiago Fisas próximamente visitará, en París, la Comédie. Bien está esa visita de un político que no tiene miedo a asomarse al exterior, y que lo hace bien.
La Comédie nos enseña muchas cosas. ¡Fue creada en 1680, un año antes de la muerte de Calderón, y ahí sigue! Un ejemplo que intenta seguir ahora Eduardo Vasco, director de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, que el miércoles ha estrenado un meritorio montaje de Amar después de la muerte, una obra calderoniana que rememorando la sublevación de las Alpujarras en tiempos de Felipe II nos trae al hoy el entendimiento, o no, entre islamistas y cristianos en nuestro suelo.
¡Ah! Me dicen que la ministra Calvo continúa sin aparecer por el Pavón. No me lo puedo creer.
El 'Quijote' en el Metro. Destaca en los presupuestos de la Comunidad el incremento que tiene el Plan de Fomento de la Lectura. ¡Nada menos que un 1.510 por ciento! Sí, tenemos que leer más. Es loable que Fisas se empeñe en la empresa, ante el avance inmisericorde de los medios audiovisuales.
Su director general de Archivos, Bibliotecas y Museos, responsable del territorio de ese objeto extraño llamado libro, Alvaro Ballarín, ha puesto esta semana en circulación, ¡en el Metro madrileño!, la experiencia de regalar en fascículos El Quijote. El martes se dieron las tapas y el primer fascículo.De lunes a viernes, hasta el 26 de julio se regalarán las siguientes 179 entregas. La iniciativa merece el elogio más entusiasta.