Empresas, autonomías, pueblos, instituciones: se lanzan sobre las escasas ofertas de televisión. Se supone que son una fuente de ingresos importante porque hay adicción al medio: los grandes hombres y las grandes mujeres preparan sus discursos, sus oraciones y sus diatribas para la televisión, y si el Congreso no tuviera cámaras fijas, nadie le prestaría atención. Contrasta con el crecimiento anual de la deuda de televisión española; este año más que el pasado. ¿Cómo es posible que lo público pierda donde gana lo privado? Esta cuestión es la que apoya a un sistema capitalista como el nuestro, que niega las nacionalizaciones. Ningún gobierno socialista de Europa tiene en sus estatutos la idea de socializar, idea antigua. Pero estas cosas terminan antes que sus nombres, porque cada palabra engaña cada vez que se pronuncia. El idioma tiene una combustión más lenta que los prejuicios, que tampoco son veloces. El tiempo es distinto para cada persona, para cada institución, para cada grupo.
Este Gobierno hizo esfuerzos para remendar la televisión y actualizarla: no le sale adelante. Uno de ellos es que la cuenta pasada sea absorbida por el Estado, con lo cual es por fin pública: la pagaremos todos. Se dice que está bien así, porque hemos de tenerla gratis. Pero no tenemos gratis nada: la televisión la pagamos adquiriendo los productos que anuncia; en cada objeto hay un porcentaje que corresponde a la publicidad que nos hace comprarlo. Es un curioso bucle: yo tengo que pagar porque se me convenza de que tengo que comprar para pagar que se me convenza... Así es la sociedad de consumo, que sólo se quebraría con la ruina nacional, y no merece la pena. Bancos, letras, hipotecas, intereses se sostienen de todo esto. Que nos prestan para que les paguemos más de lo que nos dan para que compremos. Las sociedades de consumidores hacen lo que pueden, pero sin Guardia Civil y Policía Armada no pueden obligar al comercio limpio y al precio justo. Y mientras los grupos de poder creen que sus apariciones en la tele ensalzan su figura. ¡Cuánto daño ha hecho a algunos! Sobre todo a Aznar, que ya nunca podrá volver porque la pantalla, o todas las pantallas del mundo, han ironizado su imagen. Sabemos lo que la televisión crea, pero no percibimos aquello que destruye.
Magistral el artículo, otra vez.
Recuerdo la vida pequeña antes de que la televisión entrase en casa. Recuerdo una vida pobre y franquista, con olor a calcetín sudado; En las tardes de verano, enanos, nos asomábamos a la ventana de la casa de un señor que tenía un aparato de esos para ver una serie que se llamaba "Los intocables". Fascinante e inexplicable, pero para mí era más extraño contemplar como las diez acequias que hay en mi pueblo vertían agua sin parar lloviese o no, ver como los renacuajos se convertían en ranas, cogerlos, robar manzanas verdedoncellas, saltar desde un cortado a un montón de paja, perderte por las choperas infinitas, cruzar la carretera de Murcia, a cuya vera estaba mi casa, y encontrarme con un bancal de panochas, que asaban los mayores. Tenia siete años, sólo siete años y mi pueblo estaba rodeado de una selva verde con arterias de agua cristalina, y había cine y revistas los días de mercado.
Apareció la tele un día en casa, en medio de una larga enfermedad. Sólo me gustaban aquellas novelas que ponían antes del telediario, de Dumas, Dickens, Víctor Hugo. En algunas salía una celestial Ana Belén, lo recuerdo. También recuerdo a un tal Delgado hablando de las Cortes como si fueran algo, y al tío que nos daba Formación del Espíritu Nacional, el Fuero de los Españoles, el Fuero del Trabajo, Franco, Franco, Franco. Recuerdo, ya más tarde, el alborozo que en el despertar a la vida, al tiempo, a la política, nos supuso a muchos la muerte de Carrero Blanco, sí alborozo, no puedo decirlo de otra manera: Una semana sin clases, el primer vino que caté, todos los días al monte a celebrarlo, partido de fútbol Murcia-Caravaca, vísperas de Navidad: Querían suspenderlo por orden de Madrid por lo de Carrero: El Murcia estaba en primera, el público no lo consintió. Se jugó.
La tele era una, grande y libre. No sabemos si perdía o ganaba, como tampoco nunca hemos sabido del todo cuánto se llevó el tirano, familiares y amigos: Todo. Llegó la democracia, y un día oí a Buero Vallejo, entrevistado por Victoria Prego -hoy regresada a sus orígenes políticos familiares- o Elena Martí, decir que la canción que más le gustaba del mundo y querría oír era La Internacional. Me emocioné, la pusieron. Un programa de García Tola presentado por Maura hizo mucho daño a un gobierno ya dañado, salía un Umbral todavía rojo, todavía gracioso, que aseguraba que Manuel Vicent tenía la cabeza como la de un pene. Llegaron las privadas gracias a los socialistas. Hoy no sé si prefiero eso de las privadas o que exista una sola. De la tele me gusta algún cine -magnífico otra vez El Angel Exterminador, obra maestra-, algún documental y seguramente el telediario de Gabilondo, que ha dejado un poco sosas las mañanas de la SER.
Sí creo en el poder de la televisión, sobre todo cuando no se lee, cuando no se acuden a reuniones donde se escuche a quien sabe un poco más, cuando los periódicos son todos de una ideología uniforme, com matices, la del mercado: El hombre nace, crece, se desarrolla y muere para servir al mercado, ahí la televisión es decisiva. ¿Deforma? ¿Crea castrados mentales? Bastaría con apagarla, pero casi nadie la apaga.
Yo no habría visto nunca tanto cine sin televisión, pero seguramente habría visto más cine en gran pantalla, que es el cine. No habría conocido a tanta gente maravillosa, pero habría intentado oírles en mi ciudad o en la de al lado, y, desde luego, no habría conocido a tanto hipócrita, a tanto paleto, a tanto engreído.
No es la televisión ni mala ni buena, depende a que hora, pero hoy es un gran instrumento para manejar conciencias, para vaciar cerebros, para dirigirnos la vida.
Tal vez quisiera que existiera una sola televisión tipo BBC, a la que regaña y amenaza constantemente el neocon bler, o que cualquiera pudiera montar la suya. Lo que ocurre es que montar medios que lleguen a mucha gente cuesta mucho dinero, y ese lo tienen los mismos. El periódico más libre, El País, defiende las virtudes del mercado, del libre cambio, luego se permite el lujo de publicar a extravagantes y desviados como Haro, Rivas, RAmoneda o Millás; Canal Plus emite en abierto telediarios asépticos, noticiarios. Algunos nos refugiamos en foros como este, donde, pese a los salvajes, podemos hablar de las cosas que escribe un escritor maravilloso, luego ¿nos queda París? ¿Todavía?
La tele pública pierde desde que se creó, nunca -salvo el periodo de Pilar Miró- fue buena. Heredó un lastre de miles de nominados enchufados que cobraban por hacer nada. Habría que partir de cero: Servicio público, sin anuncios, con producción propia de calidad para vender -hay profesionales buenos-, eliminar a los que no acuden, dejar una plantilla pequeña, y si no se puede hacer otra cosa que pongan y repongan películas en John Ford, Fritz Lang, Wilder, Berlanga, Saura, Preminger -maravillosa "Tormenta sobre Whasington", el otro día-, Chaplin, Aristarain, los Marx, Bergman, Fellini, Monicelli, Erice, De Sica, Einsenstein, Fassbinder: Con eso dos documentales bien hechos, algo de risa, y un telediario en condiciones la cosa está servida: Eso no cuesta 200.000 millones al año, esos millones no van a la producción, se siguen quedando en el camino. Insisto, RTVE debería ser derribada, aniquilada y nacer de nuevo. De otro modo no tiene solución.
Pedro Luis.
Pedro Luis.
Muy buen artículo pero triste, nos recuerda la cruda realidad a pesar de que la televisión es una máquina de hacer soñar como lo hacía el cine.
Mucha tristeza para este septiembre pues octubre y noviembre lo son todavía más.
Si hacen una televisión como propugana EHT o Pedro, sería la mas visionada por los españoles sin duda alguna y con una peculiaridad, los anuncios que son imprescindibles la sufragarían....con sólo emitir uno o dos entre espacios completos.
Las marcas estarían dispuestas a invertir por la exclusividad. Se vió cuando comenzó a emitir C+...que ahora devino ya en una Tv normal y corriente, llena de fútbol, toros, boxeo y peliculas normalillas....que por otra parte es lo que pide la audiencia. No lo olvidemos. Que una cosa son nuestros deseos y otra distinta la España (españolitos diría yo) donde vivimos
De acuerdo contigo Pedro Luis, es impresionante tu artículo, me he reconocido no en Murcia pero si en Badajoz. La buena de Pilar Miró, que mala compañía tuvo, y aquellos años del cine de medianoche; todo lo prohibido, lo atrayente, lo esperado. Los ciclos de cita con… actores de actores. Creo que estas sensaciones pasadas no es por sentir nostalgia, es por ver como ahora se despellejan en un plató de televisión, y me da asco. Se despellejan y linchan políticos, putillas, aficionados Madrid-barca. Se despellejan hasta las series Aquí no hay…- 7 vidas. También los telediarios no se escapan de este escarnio mediático. Pero pensando que las teles son de los que tienen la plata, no les cabe otro punto de vista.
Por : intro el Sábado 24 de Septiembre de 2005Maravilloso, el articulo de D.Eduardo, me ha gustado mucho tus recuerdo Pedro Luis, casi me he visto identificado, pero en Jerez, yo recuerdo la radio, Matilde ,Perico y Periquin, Anastasia,"El Parte", y recuerdo a mi padre buscando "La Pirenaica".
Cojones, me estoy volviendo más sensible.
Salud
Por : antonio2 el Sábado 24 de Septiembre de 2005Un general insigne y unos cuantos capitanes
Antonio Machado
Fragmento de Madrid, baluarte de nuestra guerra de independencia.
Madrid, Madrid, ¡qué bien tu nombre suena,
rompeolas de todas las Españas!
La tierra se desgarra, el cielo truena,
tú sonríes con plomo en las entrañas.
Madrid, 7 de noviembre de 1936
IV
En los primeros días de la rebelión militar, Madrid tuvo la intuición inmediata del enemigo, la revelación de toda la fuerza con que había de medirse. Cómo y por qué el pueblo, precisamente el pueblo madrileño era el menos sorprendido por la traición fascista, y el más dispuesto a combatirla, es algo que los historiadores del porvenir nos explicarán, acaso, algún día. El hecho es que la decisión de pelear hasta morir fue algo perfectamente maduro en el alma del pueblo.
Y esta decisión era tanto más heroica y magnífica cuando que el pueblo carecía de todo recurso material para la guerra, no tenía armas ni instrumentos, ni hábitos militares, frente a un enemigo que poseía de todo. En opinión de muchos, asistimos, por aquellos días, ya para siempre gloriosos, a uno de esos milagros de la voluntad popular que sólo se obran en España. Y hemos de reconocer que el milagro se hizo en Madrid sin aparato mágico, sin apariencias sobrenaturales, como una empresa perfectamente humana.
VII
Entre nosotros, españoles, nada señoritos por naturaleza, el señoritismo es una enfermedad epidérmica, cuyo origen puede encontrarse, acaso, en la educación jesuítica, profundamente anticristiana y -digámoslo con orgullo- perfectamente antiespañola. Porque el señoritismo lleva implícita una estimativa errónea y servil, que antepone los hechos sociales más de superficie -signos de cláse, hábitos e indumentos- a los valores propiamente dichos, religiosos y humanos. El señoritismo ignora, se complace en ignorar -jesuíticamente- la insuperable dignidad del hombre. El pueblo, en cambio, la conoce y la afirma, en ella tiene su cimiento más firme la ética popular. "Nadie es más que nadie", reza un adagio de Castilla. ¡Expresión perfecta de modestia y de orgullo! Sí, "nadie es más que nadie", porque a nadie le es dado aventajarse a todos, pues, a todo hay quien gane, en circunstancias de lugar y de tiempo. "Nadie es más que nadie", porque -y éste es el más hondo sentido de la frase-, por mucho que valga un hombre, nunca tendrá valor más alto que el valor de ser hombre. Así habla Castilla, un pueblo de señores que siempre ha despreciado al señorito.
Madrid, bombardeada.
VIII
Madrid, el frívolo Madrid nos reservaba la sorpresa de revelarnos, a tono con las circunstancias más trágicas de la vida española, toda la castiza grandeza de su pueblo. En los rostros madrileños, durante unos días de seriedad, vimos a España entera en su mejor retrato. Madrid, frunciendo el ceño oportunamente, había eliminado al señorito y ya podía sonreír otra vez.
El enemigo -los traidores de dentro y los invasores de fuera- se iba poco a poco aproximando a Madrid. La aviación enemiga multiplicaba sus asesinatos monstruosos de los inermes y los inofensivos: de enfermos, de ancianos, de mujeres, de niños. El cielo otoñal madrileño, con sus nubes de plata y sus lluvias ligeras, tan alegre antaño, tan hospitalario y acogedor cuando nos anunciaba los días del renacer de la vida cotidiana, la vuelta de los escolares a sus estudios, la reapertura de sus centros de solaz y cultura, era ahora una constante invitación a la blasfemia, a una blasfemia que los combatientes no proferían. Madrid había recuperado su sonrisa a pesar de todo, expresiva ahora de una ironía mucho más honda. Madrid había llegado a una plena conciencia de su grandeza y de su soledad, quiero decir que Madrid se sentía a solas con España, con lo más hondo y perdurable de su raza, con ese ímpetu español que no mienta a la patria porque es la patria misma, y que, cuando otros la invocan para traicionarla y venderla, acude a defenderla y a comprarla con la propia sangre. Con España -y algunos nobles amigos extranjeros-,y enfrente de los traidores, de los cobardes, de los asesinos, de las hordas compradas al hambre africana, enfrente de los siervos incondicionales, ciegos instrumentos de la reacción europea, frente a los sombríos fantasmas de la historia, más o menos motorizados, frente a las tropas italianas de flamantes equipos militares al servicio de un faquín endiosado, frente a los técnicos de la guerra, de una guerra sin posible victoria, sabios verdugos del género humano, a sueldo de la ambición germánica… Era todo eso lo que Madrid tenía enfrente, lo que Madrid oía tronar a sus puertas.
Quien oyó los primeros cañonazos disparados sobre Madrid por las baterías facciosas, emplazadas en la Casa de Campo, conservará para siempre en la memoria una de las emociones más antipáticas, más angustiosas y perfectamente demoniacas que pueda el hombre experimentar en su vida. Allí estaba la guerra, embistiendo testaruda y bestial, una guerra sin sombra de espiritualidad, hecha de maldad y rencor, con sus ciegas máquinas destructoras vomitando la muerte de un modo frío y sistemático sobre una ciudad casi inerme, despojada vilmente de todos sus elementos de combate, sobre una ciudad que debía ser sagrada para todos los españoles, porque en ella teníamos todos -ellos también- alguna raíz sentimental y amorosa. Los asesinos de Madrid, asesinos de España, estaban allí, crueles, implacables… Pero no entraban. ¡Ah! No podían entrar. Hubo de aplazarse indefinidamente el sacrílego Te Deum en la Puerta del Sol que proyectaban aquellos enemigos de Dios, para festejar la consumación de su crimen. No entraron, no podían entrar, porque Madrid no lo consentía.
Un general insigne y unos cuantos capitanes egregios -¿habrá algún día bronce bastante para ellos?- cuajaron con pechos madrileños un frente de combate, una barrera infranqueable para el odio faccioso. Ha pasado un año, y para asombro del mundo -¿merece el mundo tan sublime espectáculo?- esa barrera sangra, pero no cede. ¿Triunfará Madrid? La victoria la ha ganado cien veces, quiero decir que cien veces la ha merecido.
Por : Lucio de Avellaneda. el Sábado 24 de Septiembre de 2005Continuamente estamos repitiendo que la educación y la cultura están perdiendo fuelle,y por eso tenemos el pais que tenemos.
La televisión la manejan personas,y esas personas se han encargado (salvo ,volvemos a las honrosas excepciones)de adocenar a los televidentes.
Cuando se habla con el personal, todos vemos los documentales de la 2 y del canal + ,pero la realidad es que lo que más se consume es telebasura aderezada con fútbol y bastante cine malo.Yo he visto cantidad de cine bueno, en unas épocas más que en otras,pero casi siempre a altas horas de la madrugada.Cuando los curritos duermen.El currito no debe pensar, ya piensan por él los programadores de la tele.Recuerdo los buenos ciclos de cine en la época Miró,y ya vimos cómo la despellejaron los que programan en contra del pueblo, en contra de la cultura.
Amigos, vaya arranque de sábado, enhorabuena a todos, enhorabuena a antonio2 que se está haciendo más sensible.
Por : Alfredo el Sábado 24 de Septiembre de 2005Antonio2, creo que lo mejor que nos puede pasar es que no perdamos la sensibilidad, que nos volvamos cada día más sensibles, aún a riesgo de que los trogloditas nos pisen el tuétano. Esa es la diferencia: La educación sentimental, todavía estamos a tiempo de adquirirla, de no perderla, de estimularla.
Intro, en Badajoz, en Murcia, en Canarias, todo era igual en el franquismo. Recuerdo oír decir a personas de una generación más: "Va, tu que vas a saber de eso, tu ya naciste cuando todo estaba bien...". Luego contaban sus historias de la escuela, de la vida cotidiana y eran similares a las que yo vivía: No corría el tiempo con Franco, se adueñó de nuestros relojes, de nuestro tiempo: Mi madre es de la generación de Bob Dylan y Mick Jagger, debió tener derecho a mover su cuerpo, a disfrutar, a reír, a escuchar esas grandes canciones, a vivir ese tiempo: Vivió con Machín, Lola Flores, Jorge Sepúlveda, Palito Ortega, Luis Aguilé, los Guardiola..., mientras en el mundo los tiempos estaban cambiando y satifacción rompía los transistores... ¡Qué hijo de puta! ¡Qué oscuridad! Paró el tiempo, lo llevó atrás, atrás, atrás. Por la ventana del patio de mi casa todavía retumba "Ese toro enamorao de la luna" o "Juanita Banana". ¡Qué desgracia! Sería mayo del 68.
Un fuerte abrazo a todos. Gracias a Don Eduardo a Don Manuel Vázquez Montalbán.
Pedro Luis.
Precisamente el día 1 de mayo de 1968,en una fiesta de barrio, recuerdo a un grupo con guitarras eléctricas y todo ,cantando "satisfecho"de los Rolling Stones.
Unos años antes,en la radio, ya empezamos a dejar de escuchar a los artistas que dice P. Luis,y se oía algo a los Beatles, Progol Harum-con su blanca palidez-o Moody Blues con sus- noches de blanco satén.
Los Mustang, nos traducían las letras de los Beatles y Lone Star, alguna de los Rolling.
Anteriormente, en mayo, las dedicatorias de primera comunión cantadas por Valderrama,José Guardiola con su niña a duo y no podemos olvidar las baladas italianas tipo Doménico Modugno.
Después llegó la tele y eso es otro cantar,y no digamos cuando a principios de los 70 , llegó la tele- color.
Gracias Sr. Haro: se puede decir más alto pero no más claro: El bucle 1º (el del consumismo) conduce al 2º (el de las hipotecas).
Esto no es mas que financiación del exceso de gasto actual por una promesa de exceso de ingresos en el futuro. Y así mientras sigamos creyendo (el crédito es cuestión de fe) que el futuro será mejor, sin que nos sea dado pararnos nunca a cuadrar las cuentas porque entonces todo el tinglado se vendría abajo.
Entretanto, con la Guardia Civil y la Policía Armada al servicio de la competencia imperfecta y del precio injusto, acumulación de riqueza en un polo y de pobreza en el otro.
Los liberalconservadores nos quieren hacer creer que creen que si hay alguna desarmonía o disfunción es precisamente por culpa de esa burocracia armada. Este es el tercer bucle (el de la farsa de las palabras, de la televisión o la cultura). El desbuclearizador que lo desbuclearice, buen desbuclearizador será. El Sr. Haro es de los mejores.
Por : José Luis el Sábado 24 de Septiembre de 2005Me encanta aquello de: “tengo que pagar porque se me convenza de que tengo que comprar para pagar que se me convenza...” me recuerda los refranes (agilidad mental) en bable, hoy de regreso al verde llar, me permito continuar con mi monotema.
Creiqué, pensequé, fíos son de don tuntequé y de doña burrequé.
Dengún morrió la viéspora, que se sepia.
Si ye ricu y fue probón, ¿quién nun diz que ye lladrón?.
Al toma tol mundu asoma.
Amigu tolo que quieras, pero la xata polo que val.
Con un bon traxe atápase’l roín llinaxe.
Nun merques de quién compró, merca de quién heredó, porque nun sabe lo que costó.
Xornalín xornalete, ganéte, comíte y caguéte.
¡Saludos!
--gran articulo del Maestro,q mas voy a decir,coño.
+"Cuánto daño ha hecho a algunos! Sobre todo a Aznar, que ya nunca podrá volver porque la pantalla, o todas las pantallas del mundo, han ironizado su imagen" Q MARAVILLA ES EL TECGLEN..ahi,ahi,sin soltar a esa maldita presa,ahora q la tenemos agarrá y aunq lleve bombín.
+por lo demas,ese hipotecarse pa vender es una de las trampas malevolas del capitalismo q nosotros,los comunistas llevamos denunciando desde hace tiempo. y una vez mas,el tecglen nos saca tres cuartos a tós: sufragamos los productos q compramos.
--pedro lui,hoy sembrao,el colega.tó de acuerdo con el bravo caravaqueño.solo 2 puntualizaciones:
1.narras tu experiencias en el campo(coger ranas,las acequias)..colega yo me traslade de suelo urbano al campo durante un par de años...te lo digo,esas experiencias son inolvidables,no estan pagás con ná...a dia de hoy ,tras la España post-charlot,UN LUJO.
2. hablas de la musica de los rolin estones,etc, y desprecias cierta musica de esta tierra..es verda,era cutre. solo te digo una cosa: cuando estuve en el extranjero escuche por casualida una cancion algo ñoña de Diango.pos bueno,la forma de tocar el bajo,la voz gangosa-llorona del catalan,én tó note mas sensibilidad y calidez q en toa la discografia de esos grupos modeNnos q citas. aun me acuerdo en los 80 q las emisoras solo radiaban canciones anglo,q algunas no estaban mal,pero la mayoria eran tristes,sin pellizco,repetitivas. las escucho ahora y aun no comprendo como se permitio semejante aberracion. me da un gusto enorme ver q hoy solo se venden grupos cantando en español y q la musica brasilera hace furor. nos llega mas,nos toca el corazon,el alma. me dicen q cambie "satisfaction" de los estones por "mare,yo me voy pal mundo" de El barrio y no lo cambio,q no, q ya nos tomaron el pelo una vez,caramba!
--leo en el suddeutsche zeitung(munich) titulares como este el dia de las elecciones:
+"wo ist die mehrheit?" =donde esta la mayoria?(como diciendo:tanto q deciais q erais mayoria y ahora qué,gilipolla?!)
+"nicht ohne unser kanzler" =no sin nuestro canciller(sin nuestro picaro schroder,aqui no se mueve ni dios)
Me quede pasmao,..pienso q si El pais llega a atreverse solo a la mitad de loq publico el suddeutsche z. y aqui arde troya.el diario bavaro mostraba su tendencia izquierdista a las claras.¡¡¡¡q envidia!!!. eppaña aun no es normal,digan lo q digan. syr
calé,gitanaso y lolailo
Por : el calé el Sábado 24 de Septiembre de 2005La televisión transmite sumisión a través de una publicidad vendedora de sueños que nos ofrece siempre lo mismo: bienestar y éxito.
Fabrica deseos y presenta un mundo moderno, sonriente y despreocupado, lleno de personajes que se nos muestran felices al poseer el producto milagroso que los hace sanos,libres y deseados.
La publicidad evoca un mundo ideal, sin tragedias, un mundo inocente y lleno de sonrisas.
A la vez dibuja una visión esquemática y simple de la vida. Solo busca recurrir a estereotipos que nos sugerieran deseos.
Aldous Huxley (Un mundo feliz, 1931) decía : "En una época de tecnología avanzada, el mayor peligro para las ideas, la cultura y el espíritu puede provenir más de un enemigo con rostro sonriente que de un adversario que inspira el terror y el odio".
La técnica, estudiada y pulida por el imperio señor de los símbolos, se presenta ante nosotros con la apariencia seductora de la hipnotización. Al proponer tanta golosina penetra en nuestro pensamiento e inserta en él ideas que no eran las nuestras. No trata de conseguir sumisión por la fuerza sino mediante el encantamiento, no mediante una orden, sino por nuestra propia voluntad. Así, sin amenazas, finalmente actuará la necesidad creada.
La inmensa mayoría de la población universal, carece de televisión, de radio, de electricidad y agua corriente, de medicinas y farmacéuticas....y no por ello son felices.
A veces cogemos el rábano por las hojas
Calé, sí eso de las ranas, de los árboles, del agua, es impagable, por eso lo cito y lo recuerdo con sumo agrado. A lo que me refiero cuando hablo de la música es que el franquismo robó aquel tiempo a varias generaciones, independientemente de que nos guste a unos más y a otros menos lo que había entonces por el mundo, pero era lo que había y les pertenecía sí les apetecía. Es más Franco llegó a subvertir el único género musical enorme que ha dado España y todas sus naciones y todas sus comunidades: El Cante Hondo, comparable al blus y al jazz: cualquier mindungui con guitarra en la tele decían cantaba flamenco, mientras Don Antonio Mairena o Manolo Caracol vivían como podían.
A mí me gustan los Rolling mucho, pero me produce muchísima satisfacción el triunfo de los ritmos latinos, como me entusiasmó la nova canço, Rosendo, Pablo Guerrero, Glutamato,BURNING, Derribos Arias, Loquillo en su primer tiempo, Gabinete, Fito ahora y tantos otros, y no me gusta nada bisbal ni laura pausini: Es mi tiempo y elijo, pero nadie me obliga aunque lo intenten los medios.
Paredes, creo que fue en el 67 cuando estuvieron los Beatles en Las Ventas: No llegaron a ir ni cuatro mil personas.
Alejandro, una vez cubiertas las necesidades elementales, comida, vivienda, educación, sanidad, ¿el camino es comprar y comprar? ¿trabajar todo el día para comprar y tirar?
Pedro Luis.
A ver querido Pedro...no me malinterprete nadie.
Parto del axiona de que nada se crea ni se destruye. Tampoco niego la inmensa pobreza que asola el mundo y que hay que eliminarla porque se puede. Otra cosa es que los mas ricos quieran seguir siéndolo (pulsión humana) y los mas pobres luches desesperadamente por salir de la pobreza aunque sea quedandose ensartados en una valla de 6 metros mientras los cámaras de la TV les filman para que no se estropee su titular.
Antes de la invención del ordenador, las copias se hacían a máquina de escribir y se fabricaban máquinas/trastos, pero que daban trabajo a miles de personas ( en nuestro mundo)... ahora fabrican, los hijos de aquellos, monitores, teclados, ratones...teléfonos móviles, programas y programas....
Que hay que eliminar la pobreza a base de tecnocracia....eso opino. No se pueden dejar las decisiones importantes en manos de políticos que acceden a la cumbre a base de inclinarse ante sus predecesores, y que la mayoría de las veces no saben hacer la "O" con un canuto.
Yo tambien jugaba en la calle a la pelota y bebía directamente del rio y espíaba a las mujeres que lavaban en el mismo rio y hacíamos arcos y flechas con madera de castaño y perseguímaos a las chicas de palco en palco (aún sigo, pero ya no puedo), y....buen artículo Pedro. muy bueno, que me hizo volver a la infancia.
Hoy no vienen los troll ???
Por : Alejandro el Sábado 24 de Septiembre de 2005Sí, Alejandro, una unidad móvil de tv de las que graban a nuestros "espaldas mojadas", valdría para educar y dar oficio a varios de ellos. Lo que te digo es que el camino que proponen los ricos, creo que es lo mismo que dices tu, no pretende acabar con la pobreza, sino todo lo contrario. Un abrazo.
Por : Pedro Luis. el Sábado 24 de Septiembre de 2005Ha sido genial la espiral de consumismo descrita por Haro. Por un momento me ha venido a la cabeza una frase pronunciada en 'El club de la lucha' ('The fight club', de David Fincher, 1999), que dice más o menos: "trabajamos en lugares que odiamos para comprar cosas que no necesitamos".
El dedo en la llaga, hoy, lo ha puesto Paredes:
"Yo he visto cantidad de cine bueno [...] pero casi siempre a altas horas de la madrugada. Cuando los curritos duermen. El currito no debe pensar, ya piensan por él los programadores de la tele". Eureka.
Pedro Luis: arriesgado pero certero, aunque afortunadamente surgen dudas: ¿Podría una partida extraordinaria hacer reflotar a la televisión pública? ¿Se perderían puestos de trabajo (obviando los cargos superfluos aunque costosos) o acaso se recolocaría a los curritos hasta obtener un resultado de calidad, atractivo para la audiencia (que no siempre se comporta como un borregal) y por tanto para posibles inversores? Y, lo principal: ¿serían capaces nuestros representantes políticos de hallar un consenso sobre este particular?
Afortunadamente dudo. Las personas con ideas demasiado claras siempre me han dado grima. A propósito de esto... Alejandro, jodío, no llames al mal tiempo.
Por : Josep el Sábado 24 de Septiembre de 2005Tenemos que reconocer dos cosas buenas del Psoe con respecto a la televisión que tenemos.
La primera fue autorizar los canales privados hace un poco más de ¿diez años? parece que hubiera pasado mucho más tiempo desde que veíamos ese rezago de televisión franquista única que soportamos bajo el gobierno de UCD y los primeros años de F.G.
Y la segunda es convertir a TVE en una cadena independiente del color político del gobierno, por lo menos esa es la intención, para que no volvamos a tener un televisión manipulada como ocurrió con el ínclito Mr. Ansar.
Se puede gritar con la directora italiana: "¡Viva Zapatero!" que es lo mismo que gritar "¡Abajo Berlusconi!" que es el dueño de todas las cadenas importantes de Italia. ¿Cómo lo han podido consentir los italianos? es un misterio. Igual consintieron a Mussolini.
Sin embargo yo creo que sobrevaloramos el impacto de la televisión como formadora de opinión. Como dice EHT, cuánto daño le ha hecho a Aznar, apesar de haberse valido de periodistas faltos de escrúpulos como Urdaci encargado de alabarlo y ocultar sus mezquindades. Pero de nada le valió.
No creo que la televisión haga cambiar de opinión a nadie sobre asuntos serios como la ideología política, la religión, o la moral.
Sin embargo creo que es una máquina diabólica para hacernos consumir cosas inútiles a fuerza de repetírnoslas, eso sí. Pero uno se da cuenta del engaño enseguida.
Cuando uno compra desodorante Axel, y sigue sin comerse una rosca; adquiere un aparato complicadísimo para hacer abdominales, pero sigue barrigón; consigue un colchón Lo Monaco muy sofisticado pero sigue con insomnio, entonces se da cuenta que lo han engañado.
Como en el sistema capitalista es imposible suprimir la publicidad y evitar los engaños, se debería permitir la anti-publicidad. De esa manera la competencia podría difundir por la televisión las experiencias de algunos clientes, que dirían por ejemplo que el desodorante axel produce un salpullido que te escuece hasta el ombligo, que el aparato para hacer abdominales te llega desarmado a tu casa y es imposible montarlo a no ser que seas ingeniero mecánico, y que el latex del colchón Lo Monaco da un calor insoportable a pesar de lo que diga Juan Imedio, de esa manera tendríamos más elementos de juicio para decidirnos a comprar algo. Es decir, que podamos ver publicidad positiva y negativa, y que cada cual compre lo que quiera. ¿No sería mejor?
Pedro Luis, si tu madre es de la generación de Bob dylan entonces tú debes tener 25 años si no me fallan los cálculos. A los demás que has dicho no les conozco salvo a la Flores por sus hijas.
Confieso que no me gusta la música, la detesto, me molesta, no soporto en la pantalla a los cantantes -para eso tienen la radio-, prefiero el canto de los pájaros o de las sopranos. La música moderna me resulta aberrante, una mala copia de la peor música importada de EE.UU mezclada con la mala música que cantó el franquismo.
Al cante jondo lo siguen teniendo a un lado, tanto en radio como en televisión. Los programas como el que presenta la Arroyo son lamentables.
TVE no hace nada, sus informativos no informan más que otros, dicen lo mismo todos, cuentan todos las mismas cosas (agencia de noticias = multinacional), solamente e salvan las noticias de La 2, al menos no tienen el maldito fútbol.
Es una pena que TVE no haya sido como RNE, esta sin publicidad.
La pantalla himnotiza y el personal se clava en el sofá a mirarla, pongan lo que pongan. La fórmula es la misma y de ahí no salen. Parecen todos los canales ponere de acuerdo, no hay más que mirar la cartelera en el periódico, todas malas, y cuando un día ponen una buena, a esa misma hora ponen en las demás también películas buenas y sobre el mismo tema.
Nos engañan. Saben que no podemos vivir con la tele apagada. Hace unos años ibas de visita a una casa, el aparato estaba apagado. Ahora lo dejan encendido y cuando hablas notas que los demás mueven la cabeza en señal de asentimiento, pero tienen la vista clavada en la pantalla.
La pena es que la televisión española se hubiera pringado de anuncios. Debían haber hecho una tercera para deportes solamente. Los programas de La 2, como Crónicas, Al filo, etc. son buenísimos, Se aprende con ellos.
Perdónpor excederme
Alvarez
¿qué sería de la política sin la televisión, el fútbol (o el hockey) y los partidos políticos? Quizá algo mejor.
Por : ciudadano el Domingo 25 de Septiembre de 2005Sr. Haro : LA TELE NO LA PAGAMOS COMPRANDO LOS PRODUCTOS QUE ANUNCIA. Lo que pagamos con la compra es el IVA, cuya recaudación luego se transfiere a nuestros representantes "políticos" estatales y autonómicos para que "decidan" por nosotros lo que mejor "nos/les" conviene.
Y nunca falla : ellos siempre prefieren "la voz de su amo". El perr@ fiel, llámese Urdaci o perico de los palotes, que saliva de gusto cuando el preboste de turno le pasa la mano por el lomo.
AnaCreonte:
mira si en EEUU hace años que se permite la contrapublicidad: míticos son los piques Coke-Pepsi y el consumo de ambos productos no desciende ni a la de tres. ¿Acaso no sabemos antes de comprar el colchón LoMonaco que lo nuestro es osteoporosis, no tiene arreglo posible y seguiremos sin pegar ojo? Claro que lo sabemos, pero queremos que nos engañen. Nos aficionaron a ser engañados cuando estábamos en la cuna y siempre nos ha jodido chocar contra la realidad. Si nos engañan, siempre podemos acusar a otro de la estafa. Si no hay engaño... sólo nosotros somos responsables de nuestros errores.
Respecto al poder de la televisión para hacer cambiar mentalidades, ahora ya se empieza a vislumbrar en Internet un relevo para los más jóvenes en materia de canales de opinión. O mucho me equivoco o en poco tiempo los programadores de televisión se las verán y desearán para atraer a los chavales hacia un medio que empieza a resultar obsoleto frente a las posibilidades que ofrece la Red y que todavía no se están explotando. Las primeras estadísticas completas que aparezcan sobre este particular seguramente refrendarán mi percepción. Es cuestión de tiempo. Cuando yo estudiaba, me explicaban que en pocos años recibiríamos el periódico en nuestro ordenador y podríamos imprimir sólo aquello que nos interesara, y me recuerdo a mí mismo boquiabierto, pensando en cómo una impresora matricial de 16 agujas podría reproducir la página de un diario mostrado en una pantalla monocromo. Lo que son las cosas...
Por : Josep el Domingo 25 de Septiembre de 2005Una intervención irreverente y provocativa, pero sensata y extraordinariamente eficaz
Chávez en Nueva York: Del fracaso de la ONU, surge un líder mundial
Gennaro Carotenuto (Brecha/Aporrea)
De la desastrosa cumbre donde Estados Unidos paralizó cualquier posible reforma de la ONU, afloró como figura mundial la de Hugo Chávez. El presidente de Venezuela denunció los males de las Naciones Unidas y propone soluciones para una organización que, desde Bill Clinton hasta los movimientos sociales, todos quieren –y no pueden–refundar.
La cumbre de las Naciones Unidas de la semana pasada sancionó la imposibilidad de reformar esta institución y la derrota del proyecto reformista del secretario general Kofi Annan. Hubiese sido un desastre total si de la cumbre no hubiese surgido, por primera vez en muchos años, una oposición institucional al mundo unipolar y al pensamiento único neoliberal que han llevado a la ONU a la inmovilidad actual. Esta oposición toma y levanta la bandera del sur del mundo, de los movimientos sociales y de la sociedad civil del planeta. En el ámbito institucional, este mundo por primera vez puede identificar en la figura del presidente venezolano a uno de sus líderes.
Hugo Chávez fue el único líder que logró romper los tonos acolchados de la cumbre, las cadencias atenuadas, las formalidades diplomáticas del palacio de vidrio. Se tomó 20 minutos, en lugar de los cinco que le tocaban. Y el suyo no fue un discurso ritual. Su intervención ha sido irreverente y provocativa, pero sensata y extraordinariamente eficaz. Tan eficaz que quizás por primera vez en siete años que lleva al frente de su país, la llamada prensa internacional –como le gusta definirse a la prensa occidental– ha dejado de ridiculizarlo. Ya no es sólo el folclórico militar ex golpista amigo de Fidel Castro, y se le dio espacio –casi con respeto– a su intervención, llegando a menudo a elogiar la altura de su discurso y las buenas razones de esto, aunque relevando su matriz utópica.
NECESITAMOS ALAS PARA VOLAR
Chávez empezó recordando que hace cinco años, en la Cumbre del Milenio, los participantes se habían comprometido a reducir a la mitad los 842 millones de hambrientos para el año 2015. El fracaso es total, así como lo es para todas las metas que la comunidad internacional se había propuesto. Tan grande es el fracaso en apenas cinco años que el embajador estadounidense, el halcón John Bolton, pretendió eliminar del documento final cualquier referencia a las promesas de cinco años atrás.
La conclusión de Chávez es amarga: la ONU agotó su modelo y en su formato actual no sirve más. Pero su discurso pasa del análisis a la propuesta. El presidente venezolano individualiza concretamente dos tiempos, uno lejano, con la superación de la “globalización neoliberal aterradora”. Es “el sueño de un nosotros que no avergüence por el hambre, la enfermedad, el analfabetismo, la necesidad extrema, y necesita –además de raíces– alas para volar”. El otro tiempo es cercano, con propuestas concretas, viables si no fuera por los bigotes de Bolton. Venezuela propone cuatro reformas urgentes. La primera es la ampliación del Consejo de Seguridad, reequilibrando la relación entre países desarrollados y países en vías de desarrollo. La segunda es la reelaboración de las reglas de trabajo para favorecer la transparencia de los procesos de decisiones. En tercer lugar está la supresión inmediata del derecho de veto, “un vestigio elitista incompatible con igualdad y democracia”. El cuarto punto es el fortalecimiento de la figura y los poderes del secretario general para que la guerra preventiva deje su lugar a la diplomacia preventiva.
O INVENTAMOS O ERRAMOS
Chávez recordó al maestro de Bolívar, Simón Rodríguez. Citando al Foro Social Mundial de Porto Alegre –por primera vez este evento ha sido nombrado dentro de la Asamblea General– pidió que la ONU se vaya de Estados Unidos. Este país –afirmó Chávez– es protagonista de continuas violaciones a la legalidad internacional. Si la propuesta de Jerusalén como sede presenta “aristas que hacen difícil llevarla a cabo”, Chávez propuso la fundación de una nueva ciudad, una ciudad internacional “que reequilibre cinco siglos de desequilibrio”. Y para ello ofrece el territorio de América Latina, porque debe estar en el Sur. “¡El Sur también existe!”, dijo citando a Mario Benedetti en un salón no acostumbrado a la poesía.
Concreto, aunque utópico. Razonable, aunque aislado. Necesario, aunque en abierta oposición al orden actual. Mientras los otros discursos prefirieron no aventurarse en propuestas concretas, Chávez avanzó un eficaz y razonable proceso de democratización de la institución. Atrevido al ponerle nombre y apellido a los problemas, rehuyendo de la diplomacia en su análisis, afirmó: “El neoliberalismo es precisamente la causa fundamental de los grandes males y las grandes tragedias que viven nuestros pueblos: el capitalismo neoliberal, el Consenso de Washington, lo que han generado es mayor grado de miseria, de desigualdad y una tragedia infinita a los pueblos”.
Con este discurso Hugo Chávez se reveló no sólo como un líder regional latinoamericano, sino como un líder creíble para todo el Tercer Mundo. Acusando a Estados Unidos de no tener la estatura moral para seguir hospedando a las Naciones Unidas, denunciando que la lucha contra el terrorismo no puede ser “pretexto para desatar agresiones militares injustificadas y violatorias del derecho internacional” y aclarando que sólo “el fin de los dobles raseros que algunos países del Norte aplican al tema del terrorismo podrá acabar con este horrible flagelo”, el dirigente bolivariano llevó por primera vez a la máxima cumbre mundial una síntesis de las reflexiones de los críticos de la globalización neoliberal.
DICTADURA ABIERTA Y DESCARADA
El silencio de los líderes del mundo frente a la crisis de las Naciones Unidas realzó la intervención de Chávez. Éste, quizá por primera vez, logró escapar del boicot mediático mundial que desde 1998 daña su autoridad y su imagen. Ahora se entra en una nueva fase. La revolución bolivariana ya existe también fuera de los confines latinoamericanos y no solamente como intento folclórico y anticuado sólo comparable con la revolución cubana. El proyecto bolivariano no ha sido sofocado en la cuna –Chávez ha vuelto a denunciar también las responsabilidades de Estados Unidos en el golpe de Estado del 11 de abril de 2002 y en el paro petrolero del año siguiente– y ahora se presenta al mundo más allá de la superficialidad, que llega hasta la calumnia con la cual ha sido presentado hasta ahora. Es notable por ejemplo que la casi totalidad de los medios europeos durante los últimos siete años siempre han cubierto los eventos venezolanos con corresponsales desde Washington, acostumbrados a utilizar fuentes del gobierno de Estados Unidos y sin siquiera conocer el castellano, para describir desde lejos y con prejuicios el proceso bolivariano.
Éste –junto a Cuba, único país que rechazó votar el “documento Bolton”– se perfila como una oposición institucional visible dentro de las Naciones Unidas, toda una novedad después de años de unanimidades. De momento, dentro de este orden mundial la ONU es una institución demasiado oligárquica para representar a la humanidad. Estados Unidos y los otros cuatro grandes –China, Francia, Gran Bretaña y Rusia– detentan todo el poder y no tienen apuro por cederlo en una ONU domesticada. Los aspirantes a ocupar el Consejo de Seguridad –Brasil, Alemania, India, Japón, pero también Egipto, Sudáfrica, Pakistán y varios más–, en pos de mejorar su posición, están dispuestos a cualquier compromiso y sobre todo a aceptar la lamentable permanencia de todos los privilegios de los cinco, empezando con el derecho de veto que no critican. Los demás –que son casi 190 países donde vive más de la mitad de la población mundial– simplemente no cuentan o ya vendieron sus votos a cambio de espejitos. Así, toda esta alegre compañía de privilegiados votó casi por unanimidad el más inútil y edulcorado documento de la historia. Un documento “nulo e ilegítimo”, como denunció en solitario Hugo Chávez. Ha sido entregado apenas cinco minutos antes y sólo en inglés y perfila, en palabras del dirigente bolivariano, “una dictadura abierta y descarada en las Naciones Unidas”. Los grandes votaron por imperio, los aspirantes por conveniencia, los demás por intrascendencia, resignación, pesimismo y por no mostrarse como enemigos. La nueva fase que se abrió en Nueva York es la de un embrión de oposición al pensamiento único y al imperio estadounidense dentro de las instituciones internacionales. Los calurosos aplausos con que fueron acogidas las palabras de Chávez son una muestra de que la resignación de los muchos busca un proyecto para volver a florecer.
Publicado en Brecha el 23 de setiembre de 2005
Gennaro Carotenuto
Columnista del semanario Brecha de Uruguay
Homenaje diferido a Simón Wiesenthal
Me apasionó su oficio: cazador de nazis a tiempo completo y por cuenta propia. Lo más importante, con un lema cuyo significado es una profesión de fe: «Justicia no es venganza». por Jorge Gómez
Simón Wiesenthal
Un lema para una vida, tal era el titulo que había elegido para el comentario que dedicaba a Simón Wiesenthal, cuando el huracán «Rita» maltrató a La Habana, dejándonos sin electricidad.
Me enteré de la existencia de Simón Wiesenthal cuando todavía podía leer Selecciones del Reader’s Digest sin experimentar la sensación de que los editores te toman por tonto. Me apasionó su oficio: cazador de nazis a tiempo completo y por cuenta propia. Lo más importante, con un lema cuyo significado es una profesión de fe: «Justicia no es venganza».
Tal como lo percibí entonces Wiesenthal me pareció un continuador de aquellos maravillosos soldados que se batieron en Stalingrado y Normandía, de los bravos guerrilleros franceses y búlgaros y de los audaces clandestinos noruegos. La idea de que la batalla contra el fascismo no estaría completa hasta que no se condenara a los criminales nazis, me sigue pareciendo convincente.
Arquitecto de profesión, prisionero durante cuatro años en 12 campos de concentración, sobrevivió milagrosamente al holocausto, suerte que no tuvieron otros 89 miembros de su familia, asesinados por los nazis.
Durante los años de cautiverios, Wiesenthal se dedicó a anotar nombres, fechas y hechos. Una vez liberado por las tropas de EEUU, entregó sus notas a los militares norteamericanos, quienes lo apoyaron en la búsqueda de evidencias para los procesos de Nüremberg. Los nombres de repulsivos sujetos y anécdotas en su tiempo ordinarias, se convirtieron en dramáticos relatos y eficaces testimonios.
Durante casi 60 años, comprendido por unos y atacado por otros, ayudado en sus investigaciones u obstaculizado, incluso con riesgo para su vida, Wiesenthal buscó y encontró a más 1 100 criminales nazis. En el 2003, al anunciar su retiro declaró: «Mi trabajo está hecho».
Desde luego que no faltan los críticos y detractores para quienes, Wiesenthal es un «cazafantasmas que se levantaba como un espectro del pasado para perseguir a octogenarios y nonagenarios con furia insaciable». Para algunos políticos fue un «asesino de reputaciones».
Quienes critican a Wiesenthal quisieran «superar el pasado sin hurgar más en las heridas», posición semejante a las conocidas leyes de «Punto Final», «Obediencia debida» y las actitudes que llaman al perdón, el olvido y la reconciliación.
Para tan extraños justicieros las atrocidades cometidas por los nazis, lo mismo que los crímenes de las dictaduras y los desmanes de ciertos terroristas, deben quedar para el juicio de los historiadores.
Al fallecer el pasado día 20 en Viena, el combatiente antifascista dejó como paradigma un legado: «Cuando el hombre recuerda, sobrevive la esperanza. La impunidad es la muerte de la esperanza».
Ojalá su mensaje fuera escuchado de Buenos Aires a Asunción, de ahí a Montevideo y Santiago de Chile y su eco llegue hasta El Paso.
comentarios.
HONOR A QUIEN HONOR MERECE
debemos seguir el ejemplo de simon wiesenthal.prepararnos para cazar y juzgar como lo que son criminales de guerra y genocidas. a bush,blair y otros cuantos mas que deambulan por la geografia universal.el mejor homenaje al justiciero simon.( el nombre decia mucho).es no desmayar y mantener esa doctrina y fundar el tribunal internacional para juzgar a criminales y genocidas.y que lleve como nombre SIMON WIESENTHAL.
KAOSENLARED
calé,trol de izquierdas
Por : el calé el Domingo 25 de Septiembre de 2005Quizá esto nos explique algo de ese fenómeno paranormal de la deuda:
SOBRE EL ENDEUDAMIENTO DE RTVE
José Manuel Martín Medem
El País
Se empeña EL PAÍS en desprestigiar a la radiotelevisión pública. Repite (en sus ediciones del 17 y del 21 de septiembre) dos mentiras: "La gigantesca deuda que RTVE acarrea" y que el Estatuto de la Radio y la Televisión "avala el recurso al endeudamiento". La deuda no es de RTVE, sino del Estado, porque los sucesivos gobiernos del PSOE y del PP han obligado a la empresa a recurrir al endeudamiento (¡avalado por el Estado!) en vez de entregar las correspondientes subvenciones anuales que la legislación establece. ¡Como si a un trabajador no le pagan y le obligan a que pida préstamos bancarios mensuales cuya devolución su empresa garantiza! ¿De quién será la deuda? ¿Del trabajador o de su empresa? Y el Estatuto ¡no avala el recurso al endeudamiento!; sólo admite las subvenciones y los ingresos por publicidad y comercialización.
Fue el primer Gobierno de Felipe González el que impuso el endeudamiento en RTVE. Aznar lo mantuvo, y esa política del PSOE y del PP ha aumentado en ¡300.000 millones de pesetas! la factura de RTVE como consecuencia de los intereses. Una generosa donación para los negocios de los bancos beneficiados.
En resumen: los gobiernos del PSOE y del PP han desprestigiado a RTVE apropiándose de la información, provocando la mala imagen del supuesto endeudamiento y haciendo creer a los ciudadanos que estaban pagando una radiotelevisión pública que los bancos financiaban en uno de sus mejores negocios. Con la interesada colaboración de EL PAÍS (y de todos los grandes medios de comunicación de España), la desinformación sobre RTVE se reitera continuamente. Cuando consigan una RTVE bonsái, podrán celebrar la captura de su audiencia y de su publicidad;aunque la Unión Europea mantenga la retórica de que la mayor presencia de una buena radiotelevisión pública es imprescindible para garantizar la calidad de la democracia.
José Manuel Martín Medem - Ex consejero de RTVE por Izquierda Unida
SE PUEDE VER TELESUR EN INTERNET
http://www.arcoiris.tv/modules.php?name=Content&pa=showpage&pid=34
Salud
Por : ni más ni menos ni menos ni más el Domingo 25 de Septiembre de 2005Recomponer la realidad partiendo del recuerdo que se tiene de ella es bastante empobrecedor, sobre todo si se trata de momentos tan candentes como lo fueron los de septiembre de 1975 vividos desde la cárcel. En circunstancias así la memoria suele seleccionar los datos que más le convienen, destacando unos y relegando otros, como una defensa para hacer más llevadera la situación de peligro. Esta “acomodación protectora” de la realidad que, inconscientemente, la recorta y la adapta en las grandes catástrofes, es precisamente la historia que se fija y más se retiene; la que uno se repite a sí mismo y transmite como verdadera a los demás. No es que uno mienta al hacerlo; es que uno se engaña para sobrevivir a la hecatombe. Se fabrica así, a partir de la fuente misma, un relato chato y lineal, un tanto esquemático, que a veces termina repitiéndose como una estereotipia.
Tengo abierto el gran tomo que recoge la Prensa del mes de septiembre en el día 27. “El número de ejecuciones fue el mínimo imprescindible para la necesaria lección de ejemplaridad...”.
Tengo delante las cinco fotos de los jóvenes. Son casi las mismas que a lo largo de estos años han presidido los homenajes... Hemos recordado tantas veces esta fecha del 27 de septiembre, hemos repetido de tan distintas formas cómo ocurrieron los hechos, cómo se consumó el crimen aquella madrugada, cómo reaccionó el pueblo y el sentido que tuvieron aquellas muertes conmemoradas en cada aniversario y convertidas ya hoy, en Euskalherria, en el Gudari Eguna.
Sé que es un momento crucial, histórico. Estamos viviendo la agonía de un sistema, las últimas sacudidas espasmódicas. Serán más duros que nunca pero por poco tiempo. Eso lo veo muy claro y me angustia: es un problema de meses y eso hace más terribles las sentencias que se anuncian para pasado mañana. Es trágico y desesperante morir justo ahora cuando todo se acaba... Era cuestión de parar el tiempo.
Aquel amanecer estábamos a la espera, la atención puesta al mínimo ruido que indicara el regreso de la compañera de Sánchez Bravo que habían llevado a Carabanchel para que se despidiera de su marido. Pese a la hora, seguíamos confiando en ese indulto que en las novelas llega milagrosamente en el último minuto a salvar la vida del que va a morir... Por fin oímos llegar a Silvia, pero no entró en el departamento. Hasta más tarde no la pudimos ver. Cuando nos abrazamos estaba desencajada: había estado con los tres hasta casi el final. Se la veía muy sola, bastante alejada de la organización.
“Es necesario que saquemos de este dolor una lección, pero no un trauma...”, leo en alguna parte de ese periódico de hace tantísimos años... Cuánta retórica, cuánta palabrería hueca...
De pronto, en esa especie de pecera acristalada donde nos apiñamos para oír la TV, se hace un gran silencio. De los once condenados, la pena de muerte queda ratificada para cinco. Se oye un gemido y se desencadenan escenas de todo tipo. Huyo angustiada.
Hay otro momento que me hiere tan hondo que sé que no podré superar nunca. Ha venido el abogado a dar noticia de cómo se ha producido la muerte de los cinco. Es muy doloroso, pero lo que ha pasado con Otaegi me paraliza. Cuando le han comunicado la sentencia la ha oído con calma y ha expresado el deseo de ver a su madre y de que vaya su abogado, que es el único que tiene derecho a quedarse con él hasta la ejecución. A medianoche, después de un accidentado viaje, llega la madre acompañada de un pariente y un amigo que ha conducido el coche. Tienen una corta entrevista durante el cual Angel tranquiliza a su amatxo y le dice que acepta morir, que hay otros muchos que lo han hecho antes que él, que no debe apenarse...Cuando se despiden, Angel pregunta por su abogado. Le dicen que no ha podido venir, que tiene lumbago... Me está contando esto el abogado y ya no le escucho. Me falta el aire, el locutorio me da vueltas. Siento una náusea, un vacío muy doloroso y en medio de él el grito atronador “Dónde está el abogado?” Imagino la escena –pasarán los años y la seguiré viendo igual-. Dicen que era tranquilo. Lo veo con aquella calma, alentando a las mujeres, comunicándose malamente en una lengua extranjera porque le han prohibido utilizar el Euskera, malamente y sólo veinte minutos. Se despiden ya. “¿Y el abogado?” Comprende que estará solo, acompañado por extraños, infinitamente solo estas últimas horas, él, que tenía el amor de todo su pueblo... La pregunta me quema como si me la hubieran marcado a fuego. Lloro con desconsuelo. ¿Dónde está ese cabrón de abogado?. Le maldigo, escupo sobre su nombre. No hay perdón para él.
Eva Forest. Gara.
Resumen de artículo aparecido en rebelion.org
Hoy he disfrutado mucho leyendo vuestros magníficos artículos y comentarios.
Saludos a todos
Por : jacinto el Domingo 25 de Septiembre de 2005Otra gran película esta noche en la 2 a las 12´20. "Tiempos modernos " de Chaplin.Lo peor es para quien mañana tenga que madrugar.
Por : paredes el Domingo 25 de Septiembre de 2005