6 de Diciembre de 2004

Hay que ver

No me gustaría que prohibiesen las nuevas escenas de tortura de los marines en Irak: que las vean los niños. Y la bestialidad paralela: el asesinato de rehenes maniatados, cegados, por la guerrilla iraquí. Frente a quienes creen que la violencia engendra violencia, que somos imitadores de esas actitudes, creo que hay un rechazo original. Alguien veía a mi lado este horror y decía que no podía verlo sin angustia. Es una buena angustia. La tragedia griega consigue la catarsis, la purificación al suscitar compasión y horror. Creo que lo que sucede, real o imaginario, hay que verlo: cuanto antes, mejor. Desde niño, en los largos años de sangre, me acostumbré a mirarlo todo, a fijarme en aquello de lo que los demás apartaban la vista. Debía ser un primer mordisco de esta profesión. La idea de colocar dibujos animados en lugar de realidades en los horarios llamados infantiles, y hacer que los adultos tampoco vean esas cosas que pasan, me parece aberrante. Los dibujos animados arrojan violencia de otra manera, desde Popeye a Superman, pasando por toda clase de gatos, perros y ratones. Es sinuosa, pegadiza, taimada. Encierra una moral falsa, como casi todas las prefabricadas: el malo tiene poderes, pero los pierde ante un bueno, porque a éste le ayuda la metafísica, aunque llegue en forma de espinacas.

No, hijos míos, no. El malo es el que hace esos dibujos, aquellas películas de Tom Mix, donde el pérfido, dotado de todas las características reprobables, es el indio. O el chino. Los indios fueron los extinguidos, las víctimas del genocidio: y sus descendientes están metidos en reservas. Los chinos llegaban a millares para hacer por monedas el trabajo de llevar el ferrocarril hacia el Oeste: cuando se va en ese tren, se pasa por sepulturas de chinos exhaustos o muertos a latigazos por los capataces blancos. Los marines no son torturadores natos: les han enseñado en sus atroces escuelas. Con el disfraz de que debían aprender por si les torturaban a ellos. En qué falacias reposa nuestra civilización. Y el sexo, en su acepción oficial de "violencia y sexo", que no están emparentados más que en las aberraciones sádicas o masoquistas. Nosotros somos desnudos, aunque no lo estemos. Somos el cuerpo. Hay que conocerlo. El sexo, sea cual sea, es nuestro destino. El amor no es cursi, como trata de decir el discurso del guerrero feliz. Es natural. No tiene edad.

Por eht en Visto/Oído el Lunes 6 de Diciembre de 2004
Comentarios

Desde que se abrió esta página Web no he dejado de visitarla Eduardo. Permítame que le miente por su nombre de pila, o por el que le conocen los suyos, supongo.

Me emociono. No sé si será metafísica o qué será. Diría que es impotencia, cuerpo, impotencia de un joven que sabe que no le queda mucho tiempo de vida.

Me emociono, digo, porque le tengo en tanta estima que ver que se acerca la hora me produce cierto pánico. Una sensación desasogante.

Y es que no sé ver. No me enseñaron. Poco he aprendido. Cada vez sé menos. Cada vez sé más. Pero cada vez sé menos. He leído algo a Miguel, de Unamuno, y me parece que comparto con él ciertas contradicciones, por supuesto menos cultas que las suyas.

Como no sé qué decir, aunque creo haberme puesto a escribir esto para algo le diré (por si me lee) que le deseo lo mejor: muchos años más, rodeado de sus seres queridos, de su familia y amigos, como suele decirse.

Y así poder seguir leyéndote Eduardo. Noto que le trato de usted, antes de tú y luego de usted otra vez. Verdaderamente es envidia "sana" (si la hay) lo que siento al leerle.

Creo que no hay muchos hombres como usted. Es posible que sí, y que yo no esté al día. Ojalá que así sea, por el bien de todos.

Y es que si algo tengo claro es que usted es un hombre de bien, como también suele decir.

Por otro lado, y, una vez más, firmo y afirmo lo que usted dice porque lo que usted dice me parece lo más parecido a una verdad plausible, razonable, amable y ojalá, ojalá y siga emocionándome muchos años.

Lector suyo y admirador de sus ideas,

dec


P.D. Le ruego sepa disculpar mis faltas y sobras.

Por : dec el Lunes 6 de Diciembre de 2004

Michelet, en su Historia de la Revolución Francesa cuenta cómo los vecinos de la rue Royale de París (cerca de donde está ahora el restaurante Maxim´s) protestaban al Comité de Salud Pública por el "mal olor" de la sangre. Los respetables ciudadanos no criticaban las ejecuciones, reclamaban una "limpieza" más eficaz de la sangre corriendo por las calles. Molesta la violencia explícita, la que se ve, esa experiencia cotidiana del terror de la que Marx diría que nace la consciencia. Eso ocurrió con Vietnam, y ahora hacen todo lo que pueden para que no se repita. Pero el olor de la sangre siempre acaba por delatarles por mucho que la quieran limpiar.
Dec, estoy de acuerdo en todo lo que dices. Yo también, cuando asqueado de la bajeza humana leo a Haro Tecglen pienso que basta su ejemplo como demostración de que la nobleza humana existe.

Por : revistatriunfo el Lunes 6 de Diciembre de 2004

--la verda q hoy el articulo del Haro ha sido,como otras tantas veces,magistral..lo ha explicao bien pasadito como papilla pa poder entederlo tó pero con la profundidá a la q estamos ya acostumbrados. esta columna deberia ser estudiada en la Univ de Periodismo como modelo donde el contenido(por mu complicao q sea) no esté peleao con la claridá
--bueno,yo he sido uno de los gilipollas q no se ha podido ir de puente pa jartarse de follá,como ha hecho todios,valgame el cielo,q me estoy perdiendo,pero me gustaria comentar algo tan importante como la imagen en el cine o dibujos animados pa chikitos.los films americanos son de verguenza pos tienen mas valor econ,social y politico de lo q uno cree.las pelis sobre la colonizacion de la India-los hindues¡rebeldes en su tierra!-,sobre la 2ºGMundial-cuando la gano claramente el "perfido"Stalin-,los westerns,encubriendo un genocidio en masa descarao,mostrando una vez mas el tipico desprecio anglo-sajon por cualquier cultura ajena(y la mayoria de veces son mas ancestrales,sabias y hospitalarias q ella),las pelis de usa donde los hispanos siempre han estao escondios y mostrandolos chabacanos cuando los unicos borrachos asesinos son los wasp
--en fin,como resumen si tengo hijos,NO LEEN UN LIBRO DE HARRY POTTER ni en pintura,No OYEN UN DISCO DE LOS BEATLES jamas,NI EL PORCULERO CODIGO DAVINCI les daria $$ pa comprarlo y pèlis americanas las justas.pa mierdas,compro las de aki.salud,humor y republica

Por : el calé el Lunes 6 de Diciembre de 2004


Hola,

Revistatriunfo. La bombilla se me encendió cuando leo lo que comentas sobre que Marx dijera algo así como que es el terror el que despierta conciencias.

Se me ocurre que así es, entre otras cosas, el terror: un enciende conciencias. ¿Quién siente terror hoy día? Pero supongo que los terrores no tienen que ser todos iguales, sino que, por el contrario, los habrá de muchos tipos, con muchas variaciones, vaya.

En cualquier caso te dice alguien que tiene unos años, pero bastantes menos que los que tengo de uso de razón, conciencia, o proyecto de conciencia o uso de ella, que, me parece una vez más estar no demasiado alejado del pensamiento de Marx.

A mí también, por cierto, Eduardo me parece un buen motivo para vivir. Y para que viva. Que acabo de fijarme en la foto de la portada de esta página Web y se le ve guapísimo, si se me permite la expresión. Quiero decir, que da mucho juego, estoy seguro.

Por otro lado... ¿Por otro lado? Sí; por otro lado habrá que leerle más: el escritor es lo que ha leído, o algo así pensaba o se vio impelido a pensar otro grande, para mí: Vázquez Montalbán, Manuel.

No es que yo sea escritor, pero ni soñarlo, vamos, ya se puede ver... Pero soy persona, y posiblemente también leer pueda ayudar a terminar siéndolo del todo: por aquello que dicen de que el hombre nace y la persona se hace.

No estoy seguro de lo que digo en el párrafo anterior. ¿Qué hay seguro? Bueno; que no quiero terminar sin decir que echo de menos a mi padre, que hace ya unos años que no está ni aquí ni en ningún sitio, sino es en mi cabeza, curiosamente, felizmente, es posible que con más intensidad según que el tiempo pasa.

¡Y cómo pasa!

Hasta otra,

dec

Por : dec el Lunes 6 de Diciembre de 2004

Me ha gustado muchisimo esto último que dice Haro,por eso lo copio:

Y el sexo, en su acepción oficial de "violencia y sexo", que no están emparentados más que en las aberraciones sádicas o masoquistas. Nosotros somos desnudos, aunque no lo estemos. Somos el cuerpo. Hay que conocerlo. El sexo, sea cual sea, es nuestro destino. El amor no es cursi, como trata de decir el discurso del guerrero feliz. Es natural. No tiene edad.

Por : Antonio el Lunes 6 de Diciembre de 2004

El calé,yo tb soy un gilipoyas que no se ha ido de puente.

Por : Antonio el Lunes 6 de Diciembre de 2004