Tarjeta de visita (7/12/2004)
Los petardos colocados en varios puntos de España el día de la Constitución significan claramente que ETA anuncia su existencia después de las grandes redadas francesas, y advierte que si hubiera querido la matanza hubiese sido histórica. Con unas cargas más potentes y sin dar el preaviso de una hora hubiera bastado.
El significado mayor es que todas las alertas disparadas contra todos los terrorismos y con todas las vigilancias especiales no bastan frente a este tipo insidioso de guerra; parece ser una incitación a negociar por la amenaza de matar si no se hace así.
No veo que haya habido ningún tipo de respuestas positivas: mas bien las declaraciones de los políticos y los periódicos han insistido en que queda devaluado el intento de Batasuna de reaparecer como interlocutor y que nada ha cambiado con el nuevo gobierno. Como el mismo día los partidos nacionalistas no han querido acudir a celebrar la Constitución, sin que haya que mezclar esa política con la aparición de ETA, parecen señales de urgencia en el camino de lo que podrá ser una España Federal.