Mujeres (22/12/2004)
A la puerta de la cárcel muchas mujeres esperaban la salida del Imán de Fuengirola, al que una juez le ha cambiado la prisión por un estudio a fondo de los derechos humanos, que también son los de la mujer. Decían por allí que si dice lo mismo un cura católico no le meten en la cárcel. Pero no lo dice. Dicen horrores de los homosexuales de las abortistas, de las que llegan al sexo sin sacramento ni siquiera juez: pero las damas de alta alcurnia no lo son. Quizá sus hijas.
La adhesión de las musulmanas indica algo consistente: que ellas creen en las prédicas del Imán. Siempre se olvida la fe de la mujer, y creemos que las estudiantes llevan velo en París por obligación, y es que creen también ellas. En España se debatió mucho la ley que daba el voto a la mujer porque decían que iba a dárselo a la derecha; y la primera vez se lo dio, y vino el “bienio negro” de Lerroux y Gil Robles. La segunda, ya no: ya habían visto ellas que la democracia, la república –que es lo mismo— y las costumbres les daban más libertades: tuvieron que alzarse los militares para reducirlas.
Triste, pero cierto, incomprensible la fe femenina en algunas cuestiones, pero no por ello los demás no debemos luchar contra las injusticias. Sí siempre respetásemos la tradición no habríamos salido de las cavernas.
Saludos
Por : Unos el Jueves 23 de Diciembre de 2004Las mujeres musulmanas sufren la tan mentada doble discriminación. En los tiempos que corren no menos discriminación por musulmanas que por mujeres. No sé si lo apreciamos en toda su dimensión, pero la embestida de que son objeto las gentes de esa fe es tremenda, nuestra cruzada va camino del holocausto, recuerda con mucho el ascenso del apartheid contra los judíos en la Alemania de los años 30 o el propio apartheid pretoriano. En sus países, les hacemos la vida imposible a fuerza de devastarlos. Vienen a nuestras tierras y los convertimos en ilegales, explotados, prisioneros por tenencia de detergentes, instruídos en nuestros “valores”. Los hombres cristianos compiten con los islámicos en ver quién es más macho y les impone a sus mujeres su particular criterio. Pañuelo sí, pañuelo no. Importa poco lo que decidan estas mujeres. Y digo decidan, porque lo que piensen o lo que sientan (miedo, fe, sumisión) pertenece al ámbito de lo privado y sólo falta que sentenciemos: “Si lo hacen por tal y tal, está bien. Pero si lo hacen por cual y cual, no lo permitiremos”. Es asunto suyo por qué lo hacen. Puesto que no es delito...
A mí no me extraña que, con el tratamiento que les estamos dando a los musulmanes, sus mujeres le den respaldo a un imán que enseña cómo golpearlas sin dejar señas. Comprenden que nadie está defendiendo aquí, realmente, sus derechos sino que, una sociedad que tiene tanto y tanto que autocorregirse, se erige en juez demoledor basándose en una presunta superioridad en el respeto a los derechos humanos que sólo hay que rascar un poco para que deje traslucir la barbarie bajo el barniz.
Se nos está pasando un comentario del Imam al salir de la cárcel:
Dijo, señalando hacia el interior "estar ahí 22 días es peor que pegar a una mujer". Creo que usa para medir la misma vara que para pegar.
De premio le van a regalar un curso gratuito de derechos humanos. ¿para que busque grietas por donde encontrar estratagemas para seguir usando la vara?.
No se a que estamos jugando.
Por : Nauj el Domingo 26 de Diciembre de 2004