Hablar por Hablar (15/12/2004)
El partido populista quiere que no se cierre nunca la comisión de investigación sobre el atentado de Atocha. Proponen que las declaraciones vuelvan a empezar con sus adictos que ya lo hicieron, y hasta alguno quiere que la comisión se convierta en permanente y siga así, abriendo como un nuevo parlamento paralelo. Sus razones irracionales son claras: por una parte, les gusta seguir hablando porque tienen buena propaganda y comentaristas leales; por otra, la principal, que les pone los pelos de punta el momento en que se redacte el informe final, o veredicto, y aparezcan responsables de la imprevisión y el engaño con la mayoría de los comisionados.
Que es lo que va a pasar. Aparte de la victoria moral de Zapatero frente a Aznar, ídolo caído; querrían que les diese una revancha. No creo que merezca la pena: volverían a perder. Pero su verdadero problema es que no saben que han perdido ya ante los ciudadanos.