Han tenido otra mala suerte las víctimas del atentado de Atocha; si hubiese sido aceptada la tesis de Aznar de la culpabilidad de ETA, habrían tenido los beneficios inmediatos que tienen esas otras víctimas del terrorismo antiguo y nacional; como no hubo tal posibilidad, el mismo PP con militantes encapuchados se burlaron de ellas en la puerta del Congreso y el presidente de la comisión decretó su invisibilidad.
Finalmente se vio a su delegada y conmovió; y no fue ruda con nada ni con nadie excepto con esa abstracción a la que todos llamamos los políticos; cubierta de dignidad y respeto, ha dejado una sensación de vergüenza a los demás y ha demostrado para que sirve esta comisión: para el enfrentamiento de partidos, como todos. Desgraciadamente, su solicitud de que se forme una comisión independiente es imposible: no hay personas independientes en este país. Ni creo que nadie pueda serlo con las cosas que están pasando y con las que trampas demasiado ostensibles.