28 de Octubre de 2004

Cuidado, cuidado

No lo entiendo. Se ve la televisión que se quiere; si el programa es malo, se cambia; si todos son malos, se cierra. Uno se protege a sí mismo. No me salven ustedes, por favor. ¿Por qué tiene el Gobierno que quitarnos los programas que no le gustan a él? Por moral, ética o gusto: suyos. Si damos al Estado la capacidad de decidir qué debemos ver, cedemos la libertad de expresión, de prensa. No son de los programadores: son del ciudadano. La base de que pacte el Estado con los creadores, o los empresarios y directores, es perversa. La utilización del niño como pretexto es cínica. Los padres pueden controlar lo que el hijo ve en televisión o en Internet (hay claves de acceso); pero entre los derechos del niño, nada distintos de los del ciudadano, está el de saber cómo es la vida en torno. No creo que el Estado tenga derecho a llamar "basura" a unos trabajos; es llamárselo a las personas que los hacen o participan, y es un insulto abierto. Si se acepta este principio, y se cumple ahora porque es un Gobierno en el que hay una confianza amplia, habrá que pensar qué sucederá cuando este Gobierno termine, y algún día terminará. No quiero pensar qué se habría dicho si esta moralina y estas definiciones de bien o mal las hubiera hecho el PP. Supongamos que vuelve Aznar o vienen Rajoy, Acebes, Zapatero, Esperanza Aguirre. O Ruiz-Gallardón, que está tan preocupado por la vida nocturna de Madrid, por la calle de la Montera o la Casa de Campo. Su interpretación del pacto podría ser mortal.

Ya sabemos que en la cultura funciona una forma de censura cariñosa: la subvención. Al teatro le está costando la vida: por recibir un dinero y unas facilidades no se atreve a nada nuevo o grande. El cine: el PP y sus votantes boicotean el cine español porque se manifestó contra la guerra de Irak. Para mí, las noches de la radio son en general espantosas: con excepciones. Pero no podría aplaudir que lo censurara nadie más que los productores (que probablemente lo incitan porque hay una calidad relación-dinero); digo la noche porque de día tengo poco tiempo. Un Gobierno que está siendo aplaudido por su capacidad de renovación de la sociedad no debería confundir: el problema de la televisión es que la hace con sus votos de espectador el pueblo español: ignorante, poco instruido, desculturizado por tantos años de ministerios de Cultura. A ese pueblo al que hay que atender y elevar: ya irán las radios , los periódicos y los televisiones por donde él quiera.

Por eht en Visto/Oído el Jueves 28 de Octubre de 2004
Comentarios

Qué opiniones más acertadas y posiblemente qué difíciles de digerir, pero deberían de hacernos meditar unos momentos todo lo que encierran. Muchas gracias por sus pensamientos que me ayudan a respirar un cierto aire de libertad.
taberner

Por : taberner el Jueves 28 de Octubre de 2004

Vuelve la censura. El maestro Haro siempre recuerda al ministro de propaganda franquista y padre del ministro aznarista Gabriel Arias Salgado (el fascismo y los cargos se heredan de padres a hijos), cuando hablando de la bondad de la censura afirmaba que gracias a ella habían conseguido disminuir el número de masturbaciones en España. No sabremos nunca cómo aquel destacado franquista mediría los indices de masturbación de los españoles. De su censura ya no queda nada, pero sus efectos son terribles y aparecen periódicamente después de tanto tiempo: basta con ver al seleccionador Luis Aragones, uno de aquellos niños educados en la censura y el fascismo cómo canturrea la letra fascista del himno de Pemán o llama negro de mierda a un jugador extranjero.
No entiendo cómo se puede hablar de televisión basura, cuando la televisión es sólo un reflejo de lo que ocurre en la sociedad: de los ocho años de basura aznarista, de los contratos de trabajo basura (que nadie censura), de las tertulias basura de la cope, etc, etc,etc. Y lo peor: la excusa de los niños para favorecer leyes anti democráticas. Pronto veremos a niños con el síndrome de down en primera fila en las manifestaciones contra el aborto y contra el gobierno que preparan en las iglesias. Cúanta caspa todavía.

Por : revistatriunfo el Jueves 28 de Octubre de 2004

Úna vez más estoy de acuerdo con el maestro. Sin embargo considero que llamar a cierta televisión basura no resulta insultante sino una definición bastante exacta. La censura, poco importa la forma que tome, no debería tener lugar en el actual gobierno. Si las cadenas privadas ofertan un servicio basado en corazón, reality shows... La función de la televisión pública debe separarse netamente de estas programaciones y promover cultura e información (con la mayor independencia posible).

Lamentablemente la televisión nos muestra la demanda del espectador y el nivel cultural de nuestro pais, manipulable (hasta cierto punto) o al menos adormecido por nuestra historia y los condicionantes sociales del pasado que aun pesan hoy en día.

¿Triste televisión?...Triste Pais

Por : neruda76 el Jueves 28 de Octubre de 2004

99,9 por ciento de acuerdo... la centésima de conflicto concierne a la calidad de los programas nocturnos de radio: son todos malísimos, sin excepción e incluyendo a los del grupo que le paga a D. Eduardo.

Hubo un tiempo cercano en el que para cubrir esa franja horaria se repetía lo que la cadena consideraba más notable de su programación diurna, de la que no podemos disfrutar los ocupados de día: lo prefiero mis veces al esquema que hay hoy. Tal vez por eso ya no se hace, porque cada vez somos menos los tipos como yo, singulares sin querer serlo, dentro de esta sociedad que LE GUSTA Y DEMANDA los programas de bazofia... ya que el término basura no gusta, maestro...

Por : d@vid el Jueves 28 de Octubre de 2004

Si por aplicación de esta nueva normativa se incrementan todo tipo de debates de actualidad, donde el nivel de los mismos no se vea reducido a la opinión de "expertos", en los que tengan cabida visiones contrapuestas aunque sean políticamente incorrectas, si sirve para que se escuche a los televidentes con algo más de protagonismo a la hora de manifestar sus opiniones, probablemente esta iniciativa perdure en el tiempo, pero si es de otra forma y se cierra la posibilidad a poder hablar sin tapujos de un sinfín de temas que encierran cierta polémica, tarde o temprano, volverá a hacerse sitio este tipo de televisión que ahora se cuestiona, porque no se puede olvidar que vende muy bien el producto que ofrece: la posibilidad de poder opinar.

¿Para cuando un verdadero debate en la primera, a hora de máxima audiencia sobre:

La memoria histórica, la república, el consumo de alcohol, tabaco y otro tipo de drogas, la estigmatización de los enfermos mentales, la incidencia real de los inmigrantes en el mercado laboral interno, ¿Comó se financia, organiza y rinde cuentas una ONG?, ¿A dónde va a parar lo recaudado por hacienda? ¿Cuántas empresas españolas se dedican a la fabricación y venta de armas?, la sangría constante en las carreteras, las crisis del turismo, la incidencia del precio del crudo sobre el consumo y su encarecimiento, el margen de beneficios de las boyantes empresas de telecomunicación rozando la ilegalidad, los costes de la insularidad de determinados territorios, la financiación de la iglesia, la violencia en las aulas, la violencia de género etc.

otro tema de rabiosa actualidad daría para más de un debate: la aspiración de ex-altoscargos socialistas que abogan por la libertad del Sr. Vera (En el fondo no hay tanta diferencia entre esta iniciativa y aquella otra que ha intentado "honrar" un centro social de La Dehesa, con el nombre de un acosador judicializado y condenado.

Desde que el móvil pasó a ser un elemento de primera necesidad, las televisiones se han encontrado con una nueva fuente de ingresos, financiada por permitir la exposición en pantalla de opiniones sobre determinados temas, la lástima que esos temas son los que son y a la gente le resulta más apetitoso opinar sobre el vestido que luce doña X o si aquella otra doña era aficionada a viajar por los palacios de Marruecos, o si aquel de gran hermano es así o es asá.

Salud

Por : lagartojancho el Jueves 28 de Octubre de 2004

¿No estais vendiendo la borrica antes de domarla?

Hemos pasado, en muy poco tiempo, de aceptar los mandatos gubernamentales como el que se tiene que comer unas lentejas sin más remedio y ahora, ¡plof! todos son " a ver si..·", " a ver para cuando", "seguro que va a ser como antes". Señores y señoras déjemos de criticar lo que aún no ha llegado y establezcamos un margen de confianza, hasta ahora no lo estan haciendo tan mal; es más, están defraudando a muy poca gente.

Adivino cierto miedo a que el PSOE actual caiga en errores añejos y se observa cada movimiento del nuevo gobierno con microscopio, hasta el absurdo.
Desde mi punto de vista sí hay programas basura, programas que viven, muy bien por cierto, a costa de las desgracias ajenas y de saciar la morbosidad del espectador. Claro que siempre queda el recurso del apaga y vámonos pero esa opción bien puede quedar para las cadenas privadas que a la postre lo son y viven de las audiencias. Pero no hay porque soportar esas inmundicias en la televisión pública, la pagamos entre todos y tenemos todo el derecho del mundo a que sus contenidos sean, al menos, inteligentes. Si para ello hay que intoducir una normativa pues bien está.

Pero sobre todo hay que entender el concepto de normativa como una serie de leyes, mandatos o cualquier otro concepto que nunca se pueda utilizar para manipular al espectador. Y esa normativa no tiene porque significar que se corrompa la libertad.

No se si quedan claros los conceptos que expongo; pero ante todo, me parece, que antes es necesario que se pongan en práctica los proyectos antes de empezar a sacarles un pero.

Por : Carmelilla se va a los puertos el Jueves 28 de Octubre de 2004

Celebro el liberalismo del Sr. Haro, gurú y pensador de ese alienante grupo de comunicación capitaneado por el Sr. Polanco, que entre otras cosas nos ofrece diariamente en las ondas (SER) e impreso (EL PAIS) otras buenas dosis no precisamente de liberalismo. ¿Serán sus neoaspiraciones liberales la continuidad de la estrategia de seguir aspirando a más cadenas de televisión -¿Saben que hay un proyecto del Gobierno de ampliar las cadenas de TV y que la primera que se ha dado por segura concesión es a PRISA?-.
Efectivamente es plausible ese deseo de permitir que los medios de comunicación sean regulados por la demanda -el público o televidentes, en este caso-, pero no es menos cierto que como en todo, deba existir cierta, y digo cierta, mesura o moderación; bien por forma de autoregulación asumida por los operadores y medios, o fomentada por gobiernos o instituciones similares.
¿Por qué? Pues porque existen espectadores -que no votan- que deben ser protegidos en "algunos" de los contenidos, aunque naturalmente sigan manteniéndose la libertad temática y de diseño en los programas, como no podía ser de otra forma. Esta leve protección es siempre deseable cuando se ha producido una invasión en ciertas horas -llamémoslas infantiles- de la tan buscada audiencia, en nuestro caso ávida de chismorreos ofensivos. La mayoría, debe saberlo el Sr. Haro, no debe anular a la minoría y los derechos de ciertos grupos -en eso es especialista el Sr. Haro- debe ser respetada y protegida en aspectos básicos y sensibles aunque suponga para ello cierto menoscabo de la influencia que esa mayoría pueda permitirse según las formas democráticas. Ese es otro principio democrático, ¿o no Sr. Haro?Aún más y sobre todo cuando se trata del ámbito infantil, sea cultural o divulgativo. ¿O tampoco?
No me sorprende la preocupación del Sr. Haro y algunos intervinientes posteriores de lo que ocurriría de esta posible regulación en manos de la oposición actual. Tampoco que no incluyera en sus sesudas reflexiones el ataque a los representantes de una opción política -la oposición actual- que no decidió conveniente al final de su mandato una intromisión gubernativa en los medios de comunicación, aún a pesar de las muchas voces que se lo pedían.
Se le ve el plumero al Sr. Haro. Por todos lados. Lástima que no incluya en la liberalización que proclama a los muchos grupos que se han quedado fuera de la concesión de cadenas de radio y TV, concedidas generosamente -tanto por socialistas como por populares- y en flagrante sospecha a la misma cadena -a esa misma que pertenece y arremete con todo aquello que va contra sus intereses mediáticos y económicos: PRISA-.
Por otro lado, este Sr. Haro no mantiene una trayectoria desde hace muchos años como para convertirse ahora en abanderado de la liberalización. Al menos hasta la fecha y en el resto de los temas. Pero en este de los medios de comunicación, cadenas y demás: ¡Con el Sr. Polanco hemos topado! Sus acólitos: A ser buenecitos y allanar el camino del magnate.

Por : Coletero el Jueves 28 de Octubre de 2004

Después del largo comentario de Coletero, celebro que haya alguien que se haya acordado de la verdadera finalidad de la norma y en las horas en las que en principio estaría destinada: Las horas infantiles.
Aunque para ello se haya metido con Eduardo Haro, lo cual en forma de metáfora, no debe extrañar a quien juega en el equipo más fuerte y siempre a tope.
Esto de la democracia trae a veces situaciones no previstas, pero a ese Coletero no le falta razón.
De todas formas, también celebro este debate, entre otras cosas porque en la red no tiene que ser todo tan zafio como ocurre en la mayoría de los sitios web.

Por : Juanillo el Jueves 28 de Octubre de 2004

yo no estoy de acuerdo con q la TV es una espejo de la socieda bajo ningun concepto,ESO ES MENTIRA,se sabe q los poderes mediante la mass media modelan ciudadanos a medida,precisamente esto lo estudie en la Univ...paso bastantes momentos en librerias EN MI GRAN CIUDAD y desde hace tiempo noto otro aire pues no veas la cantidad de gente(y mucha joven)q esta dispuesta a acceder a cultura(ya sea viajes,novelas,ensayo,cocina,esoterismo,..)da igual,lo importante es q se ponga la makina a funcionar...de todas formas LOS ABUSIVOS HORARIOS DE TRABAJO EN LAS EMPRESAS provocan tambien q la gente su escaso tiempo libre lo dedique a tapas,salir,charlar,ver la tele,etc

Por : calé el Jueves 28 de Octubre de 2004

Estoy de acuerdo con Carmelilla: no debemos tolerar la bazofia en la Tv pública. El ideal de la izquierda es que los medios de comunicación estén al servicio del pueblo: hay que nacionalizar la prensa y someterla a un riguroso control por parte del estado. Sólo los pusilánimes llaman a esto censura.

Por : miguel666 el Jueves 28 de Octubre de 2004

¡ostras miguel demonio, nacionalizar la prensa, como con el Movimiento Nacional (creo que seguía aquello de Liberalización de las hordas comunistas, a las que simplemente fusilaron).

Pues el mercado es el mercado, nos guste o no. Y las teles públicas están teneiendo una pérdida de audiencia que, a su vez, les hace contratar menos publicidad lo que aumentará el ya oscuríismo pozo negro de su déficit (que pagamos todos) y que podrá tener como efecto final:

a) La privatización de las cadenas públicas
b) La reorganización de la programación, a base de espacios mucho menos costosos (documentales, estudios unos, debates y opiniones de gente importante aunque no sea famosa (que son los que cobran), pelis rescatadas del olvido...

Y, en cuanto a la censura previa de los contenidos en horario infantil o no, como dice el maestro, que se ocupen los padres y que utilicen ese mecanismo que tienen todos los aparatos actuales para evitar su sintonización. Las cadenas, que hagan lo que les plazca mientras la sociedad continuará demandando la bazofia intrascente que está ofreciendo. Es lo que hay, es nuestra sociedad.

Por : d@vid el Viernes 29 de Octubre de 2004

Coletero, como muchos otros, cae en las redes de la desinformación y el bulo que trata de sembrar el PP en la oposición; cae o trata de propagar el bulo de la "supuesta" manipulación del grupo PRISA sobre la Tv pública.

Manipulaciones de la opinión pública de éste tipo se entan viendo en amplios sectores de la sociedad; claro ejemplo son las universidades, sobre todo las de las comunidades autónomas más retiradas, lanzan falsas informaciones que empujan al siempre irascibles estudiantes a la protesta.

Un ejemplo de ésto fue hace un par de meses, principios de septiembre, en la universidad de Granada; empezó a correr el rumor de que no se iban a prorrogar las becas para investigación en éste centro. Por supuesto la noticia era falsa, no sólo no es que no se eliminaran éstas becas sino que se incrementaron en cuantía. Pero entre unas cosas y otras estudiantes de ánimo exaltado alentados por otros con un interes no tanto universitario como alentador de revueltas corrieron a manifestar su protesta como jóvenes que son.

Con el grupo PRISA pasa algo parecido. Cosa que por otro lado lo mismo no le venía tan mal a la Tv pública sino echemos un vistazo a las cuentas de beneficios de todas las empresas relacionadas con éste grupo.
En cualquier cosa lo que si hay que estar alerta es en cosas del tipo antes mencionado. La oscura mano de la derechona maneja los hilos y la intención no es otra que provocar la desestabilización. Pero ¿ qué otra cosas prodriamos esperar?

Por : Carmelilla se va a los puertos el Viernes 29 de Octubre de 2004

TVE conserva programas corazón y cinebasura sazonados con publicidad; si madrugamos, por qué la película del domingo acaba después de las 12 ?
La2 buenos programas y documentales y mejores informativos.
Las mejores películas siempre en Localia.
De radio, la mejor Radio Clásica. Las demás imposibles por fútbol y publicidad.

Por : Petronia el Domingo 14 de Noviembre de 2004