16 de Septiembre de 2004

Restituir

El Gobierno va apuntando su régimen, a veces con hechos, otras con palabras o promesas: no siempre puede cumplir, pero por lo menos muestra voluntad de salir del atasco de tantos años. Una de sus señales es la de rehacer el honor robado, las vidas rotas a quienes perdieron la guerra: debe comportar de una manera explícita la acusación contra quienes derribaron el régimen legal de la República. Desgraciadamente cualquier ética indica que no hay arrepentimiento si no se acompaña de la restitución. La bandera me da lo mismo, el himno era feúcho; pero la institución iba a ser un principio, y su constitución es válida con actualizaciones de lenguaje, y su legislación en muchos aspectos -sindicatos, escuelas, familia, justicia, libertades- no se ha restituido: algunos se remedan. A veces pienso, cuando escucho gente con denominación de origen de izquierda, cuántos estarían del lado de los "nacionales" en caso de guerra. Una cosa es la historia, otra la elegancia de espíritu que comporta una posición abierta, igualitaria y libre, y otra es la defensa a dentelladas de la hacienda, el caballo y la pistola. Muchos se proclaman republicanos porque les parece que la aristocracia real es hortera, pero no advierten que la izquierda tiene mucho de áspero, duro, resistente, que no está sólo en la línea graciosa y poética de la Institución o de la Residencia, benditas sean.

Pero la restitución no es sólo eso. Sería volver a las personas a su estado de 1931, y es una pura imaginación de lo imposible. Más de setenta años después, sólo se puede restituir algo a los huesos de los asesinados por el pistoletazo falangista, requeté, o del señorito, si no por los impostores tribunales militares. En ese momento se creó una nueva clase social: se distribuyó entre otras personas de la banda terrorista el poder, la riqueza y la gloria que arrebataron a tiros. No es posible rehacer lo destrozado: restituir a los descendientes lo que hubiera sido suyo de no haber sido despojados sus ancestros. Qué paso de la casa robada, del ahorro, de la caída al abismo social: que pasó de la instrucción, de la ciudadanía, de la esperanza recibidas. Se podría hacer ahora un estudio de la procedencia familiar de los que tienen todos los poderes del país y de los que no tienen nada. No merecería la pena. Ya no se puede restituir. Ni es deseable.

Por eht en Visto/Oído el Jueves 16 de Septiembre de 2004
Comentarios

Viendo la cantidad? de comentarios de este pensamiento del señor Haro te da qué pensar sobre la necesidad de restituir lo que, al menos en este lugar (no recuerdo cómo lo llaman ustedes, blg?)se demuestra. Parece obvio que cada vez quedamos menos interesados (se van muriendo) en que se haga justicia a las muchísimas familias del bando perdedor que sus vidas quedaron rotas al finalizar no la mal llamada, para mí, guerra civil, sino modernamente golpe de estado.
Señor Haro, viva y sobre todo escriba, por más que moleste a determinados grupos, para que nos sintamos representados mucha gente muy, muy afines a usted, pero que no tenemos ni la habilidad ni la sapiencia para expresar en letras nuestro pensamiento.
Gracias por esta posibilidad de poderme dirigir a usted.
Taberner

Por : taberner el Viernes 17 de Septiembre de 2004


Taberner, bienvenido al club de admiradores.
Aquí no hay comentarios porque ayer estuvo la cosa fané, no encontraba la página y no podíamos escribir los que solemos venir por aquí a decir cosas.

Cuando hablan de restituciones siempre me acuerdo del piano que reconoció mi madre (con su chapa) en aquella foto en un periódico, de la biblioteca de tantas cosas...Los que se fueron porque se fueron y los que quedaron porque tenían que seguir adelante, todos fueron echando tierra sobre el asunto principalmente porque había que seguir viviendo. Es lo que tiene el ser humano, ese positivismo y esa amnesia de lo terrible.

Yo me conformaría con que me restituyan mi propio pasado. Eso que ahora me niegan los que dicen que con Franco todo fué una balsa, que en España todo era una película de Manolo Escobar, que no había nadie que se quejara, que por eso Franco se murió en la cama...y sobre todo, que Melitón Manzanas era un caballero inglés y Fraga un estadista que fabricó sobre las bases democráticas de la derecha lo que hoy es el Kempis del PP.
Eso quiero que me restituyan, mi propio pasado, y no hay que remontarse tanto en la historia.

Así que respecto al resto...como comprenderá no tengo muchas esperanzas.

M.

Por : Miranda el Viernes 17 de Septiembre de 2004

Por cierto, que el artículo "Restituir" está repetido.

Igual era conveniente poner de manera visible una dirección del webmaster para avisarle de estas cosas.
Es mejor que dejar por aquí los avisos molestando a todos. Da palo.

M.

Por : Miranda el Viernes 17 de Septiembre de 2004