25 de Agosto de 2004

La traición

Vieja palabra. Tiene la oquedad de la ópera, del melodrama del duque de Rivas. Al traidor se le suele mirar con cierto respeto: qué listo, cómo ha sabido adaptarse. Me surge cuando leo los recuerdos que se dedican a los combatientes españoles que tomaron París, y cómo han asistido sus representantes a la fiesta: fueron traicionados. Son parte de una historia: la República fue traicionada desde el mismo 14 de abril, cuando se le negaron los resultados -ya sabéis, se sigue haciendo: en Madrid, en España, en Caracas- y aceptó a sus enemigos. Dio libertad y cargos, y los que la juraron se sublevaron. Hubo una guerra civil, y desde dentro de sus filas y de sus ciudades se traicionaba. Está en los libros, y está la historia de los republicanos españoles en Europa, con las tropas americanas y francesas, creyendo que era un combate contra el nazismo, un frente antifascista. Los libros de Pons Prades relatan la longitud y el dolor de esa experiencia.

Una vez más, fueron traicionados. El sentido público de la guerra, el de sus razones y sus objetivos, cambiaron cuando ellos creían que estaban ganando. Murió Roosevelt; el capitalismo salvaje de Estados Unidos, aquel que había provocado la Depresión y había sido salvado por Roosevelt, comprendió que era la hora de volver a ser: ya tenían en la presidencia a Truman, y éste comenzó a deshacer a Roosevelt y su espíritu. Aún en esos momentos algunos generales alemanes y algunos nazis creyeron que podían aliarse con sus enemigos para atacar a Rusia, pero ya no interesaban; se acabaría antes con ellos, y luego con la URSS. En ese sentido, los republicanos españoles volvieron a ser traicionados. Entraban en la acusación de comunismo, los que lo eran y los que no lo eran. Se revalorizaba de pronto a Franco, cuyo Serrano Suñer gritaba, con la Virgen de Fátima, ¡Rusia es culpable! El país legal, la República española arrasada por el fascismo, que esperaban su liberación, el regreso del exilio, una especie de democracia, se vio otra vez traicionada: Franco era útil a Churchill, a Roosevelt: contra la URSS. Todo está contado, también: en El fin de la esperanza anónimo (firma Juan Hermanos), con prólogo de Sartre. Se encuentra fácilmente en español. Como se encuentra la continua traición a la democracia. No a aquélla: a ésta, que no es ni un residuo.

Por Eduardo Haro Tecglen en Visto/Oído el Miércoles 25 de Agosto de 2004
Comentarios

Al menos en París se les recuerda con una placa sesenta años después. En Madrid, el ayuntamiento de extrema derecha de Álvarez del Manzano impidió poner el nombre de Dolores Ibárruri a una calle porque podría herir sensibilidades: y en muchos pueblos de España las calles principales siguen llamándose del Generalísimo o de Jose Antonio (incluidos muchos ayuntamientos con alcalde socialista). Madrid es la única ciudad del mundo con una estatua al diablo -el ángel caido del Retiro- , y tal vez por ello mantienen la estatua del monstruo: la estatua ecuestre de Franco de los Nuevos Ministerios,que vigila,tutela,que parece proteger, a otro monumento que simbólicamente situaron enfrente: el monumento a la constitución de 1978 (¿alguien imagina la estatua ecuestre de Hitler en la puerta de un ministerio en Berlín?). Mientras, celebran que unos jugadores se suban y dañen la estatua de la Cibeles, y castigan y juzgan a quienes pintan de rojo la estatua del monstruo.
(La traición a veces llega a lo esperpéntico: El poeta Vicente Aleixandre -otro republicano- nació en Sevilla, casi por accidente,en una casa de la plaza de Jerez. Al parecer, el general Franco pasó al principio de la guerra por Sevilla y se quedó algún día en esa casa que era propiedad de una señora sevillana. Años después el ayuntamiento colocó una placa para recordar no el nacimiento del premio Nobel, sino las breves estancias del general.La madre que los parió.)

Por : revistatriunfo el Miércoles 25 de Agosto de 2004

A los combatientes españoles - mi abuelo entre ellos - tanto en España como en Europa, en ambos casos contra el fascismo, su fascismo - les traicionó en primer lugar el gobierno de la República. Asi que no debemos extrañarnos que los "intereses creados" en diversos estados europeos, les volviesen a traicionar.
Saludos republicanos

Por : trasgu el Miércoles 25 de Agosto de 2004

encima de q este pais es de pandereta,somos y nos toman a los españoles por los mas primos de europa....la estatua del pitufo Franco en madrid es pa hacerla desaparecer..q pasa no hay gente en madrid con huevos pa hacerle justicia? en francia,alemania,inglaterra ya la hubieran anikilao a martillazos....pero en q coño de pais vivimos pa tené q aguantá esa provocacion toda persona de bien?....no iba a ser anikilá la republica si han pasao 30 años de la instauracion de la democracia y aun no se le ha hecho honores a esos heroes con mayusculas q fueron los combatientes de la republica?na mas q por ellos me siento algo orgulloso de ser español y no este pais lleno de sinverguenzas,gutis,gominolas,raules,agags y demas chupaculos...ay! paçença y mucha republica!

Por : calé el Miércoles 25 de Agosto de 2004

el problema es que quedan muchos franquistas, o en su defecto -descendientes complacientes, lo cual es peor: estan convecidos sin conocimiento de causa, lo peor-,

en su momento -al morir el dictador- no se hizo lo que se debía, y ahora claro, franco es un criminal pero solo para la mitad de españoles

el lector
salud

Por : el lector el Jueves 26 de Agosto de 2004