CRÍTICA: TEATRO - 'Mercado inmobiliario'
Soledad y otros fastidios
EDUARDO HARO TECGLEN
Mercado inmobiliario
Autor y director Nicolás Cardeñosa. Intérpretes, Carmen Navarro y Nerea Moreno.
Vestuario y producción, Devota y Lomba. Teatro Infanta Isabel.
Dos mujeres hablan de la vida. Tienen entre sí la suficiente distancia como para que el contraste sea interesante, y la bastante proximidad para que haya intimidad. El autor, Nicolás Cardeñosa, un leonés joven que procede del periodismo, estrena por primera vez: interesa que siga estrenando porque es inteligente y sabe; las dos actrices son excelentes. Recuerdo una tarde en la que fui a un ensayo en este teatro y encontré al empresario, Arturo Serrano, y a la primera actriz, Isabel Garcés, subidos en escaleras clavando unos ventiladores en los laterales de la sala para aguantar el verano. Reviví la imagen con el airecito fresco que tiene ahora. Conviene decirlo para animar a ver esta obra en medio de la calorina madrileña. La crítica de teatro, al fondo de todas sus líneas, es una complicidad con el lector, como todas las secciones periodísticas.
La obra es realista y es crítica: de la sociedad. La situación no es nueva: recuerda a otras actrices enfrentándose a la casa vacía, como en Hay que deshacer la casa, de Junyent. Pero los personajes tienen una vida propia, unos problemas mutuos, individuales y con la sociedad en la que están: no deben a nadie nada más que la observación y la literatura dramática del autor. Son de sangre y vida y así las representan Carmen Navarro y Nerea Moreno. Están dentro de la línea de la disconformidad burguesa con la que algunos de los sentidos de la vida que se suelen llamar "valores" se están desarrollando entre nosotros: el aislamiento y la sociedad, el miedo a las trasformaciones, la soledad, las maneras del sexo. No es revolucionaria. Es de una desesperación tranquila. Si concordamos con que el desarrollo moral se está haciendo en contra de la intimidad y del desarrollo humano, tendrá un sentido moderno: de necesidad de un cambio hacia delante que mejore las relaciones de todos con todos. La metáfora de la casa vacía y la duda entre abandonarla o rehacerla y darle vida representa su intención. El mal título de la obra no es más que metafórico.
Haro Tecglen, eres amable con los que empiezan: así me gusta. Para joderse un primer libro, una primera obra, mejor no ponerse (a mí me remordería la konciencia).
En kuanto a las maneras del sexo: ¿hablan de la webcam? A mí, de más jovencilla me fascinó, aprendí mucho. Y la experiencia la inkluyo en la novela que me estoy kurrando. No digo más porque ya hay más de uno que me plagia.
Espero que hables más de literatura, de narrativa sobre todo, especialmente de mis VACAS SAGRADAS: Bukowski, José Ángel Mañas y Antonio Gálvez Alcaide.
Muaks
Todo un lujo contar con gente como usted en Blogolandia. Me he llevado una agradable sorpresa al encontrarle entre los enlaces de miss Shangay Lily. Un saludo desde Cartagena, Murcia, y un fuerte abrazo, si me permite la confianza. Le leo en El País, cuando puedo, y aunque no siempre le entiendo, me gusta su estilo. Gracias.
Por : Is-Land el Martes 27 de Julio de 2004"No es revolucionaria"
Por : j el Martes 27 de Julio de 2004Hay que destruir la casa y construir otra. ¡Aúpa el des-construccionismo! Transvalorar todos los valores y huir hacia adelante. Pero "hay que ser absolutamente modernos" que diría Rimbaud (supongo) aprovechar el camino recorrido. Aislados y egocéntricos (mi novela, mi coñito mojado, etc) damos un poco de asco, pero somos nuestra única esperanza...
saludos
Por : Sr. S. el Martes 27 de Julio de 2004