6 de Julio de 2004

Barra Libre: La figura de Aznar

La figura de Aznar (06/0704)

Estábamos ronroneando en torno al congreso del PSOE, murmurando sobre si tiene pocos obreros y más burgueses, o si le faltan gentes de edad: y en esto apareció Aznar. Nos quejábamos de los aspectos difícilmente jurídicos de la ley de violencia contra la mujer, mirábamos cuidadosamente la cuestión del agua sin sal y de los trasvases, y como ha quedado España con Europa constituida, y si no ha conseguido colocar a Solana donde debía, y qué va a pasar con el referéndum sobre la Constitución Europea, y si debe o no abrir el melón de la constitución española: y en esto apareció Aznar.

Sombra lóbrega del pasado, atroz recuerdo de días duros, voz seca y repetitiva de lo mismo de siempre, quejoso ciudadano de que no le quieren tanto, dando instrucciones póstumas sobre lo que hay que hacer. Bienvenido sea: nos ahuyenta más y más de su partido, de sus delfines Acebes y Zaplana; y nos aproxima otra vez a Zapatero, como lo hizo en las elecciones pasadas, que él no reconoce. Que siga esta cara de Bélmez en el azulejo de cocina de la televisión: nos recordará que la vida real tiene otras ofertas.

Por Eduardo Haro Tecglen en Barra Libre el Martes 6 de Julio de 2004
Comentarios

La portada del diario La Razón trae su foto con los pelos de punta teñidos y sin brillo para asustarnos este tranquilo día de verano. Que se calle y que no se atuse tanto el flequillo.

Por : Delfina Cano el Martes 6 de Julio de 2004

Vaya vaya..... pero si la sabandija stalinista/antisemita tecglen tiene un weblog

Oh my! can you believe this crap?

El otro día leí un artículo suyo de hace unos añitos... jajajaja muy curioso lo que el antisemita tecglen escribia.....

Tecglen, scumbag, do the planet a favor and get lost forever!!

Por : Oscar el Martes 6 de Julio de 2004

Los asilos ya no son lo que fueron. Hoy los hay muy modernos, donde cuidan con esmero a ancianos criminales, locos de remate (nunca se utilizan estos términos), generales sin estrellas, ni victorias, autores fracasados, políticos sin montura, y caballos sin jinetes, por ejemplo. Se cuida de su alimentación, de su sueño y de otras necesidades, se vigilan sus lecturas, se limitan sus esfuerzos, pero se les deja jugar con lápices de colores, con bolígrafos y hasta en algunos casos se les permite el uso del ordenador, pero no se les admite en la Real Academia de la Lengua. Por ahora.
El otro día, uno de ellos, salió de su asilo, acompañado de sus perros guardaespaldas, para recibir, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, un "homenaje a su octogenaria integridad". Después de lo cual, la Real Academia tendrá que revisar su definición de la palabra integridad, porque entre los mentirosos profesionales que pululan en las redacciones, Eduardo Haro Tecglen despunta como el que más.

No sólo es mentiroso profesional, sino también vergonzoso agente de información de la embajada soviética de París. Pues este señor, homenajeado por su integridad progre por los imbéciles de turno, incluida Rosa Regás, tiene como principal ambición la de ser admitido en la Real Academia, precisamente. Cuando, hace unos diez años, me enteré de que se había cabreado sobremanera al no ser admitido en un intento, escribí –creo que fue en ABC– que me hacía gracia ver cómo un tipejo que presumía de ser el más rojo de la rojería tuviera como principal obsesión la de entrar en esa venerable y conservadora institución. Al día siguiente, en su cagadita diaria de El País, me trató nada menos que de fascista, lo cual demuestra, una vez más que la verdad duele a los mentirosos.

El mismo día que su periódico relata su homenaje, él se mete con nosotros. Yo no le había leído, porque me aburre, siempre es lo mismo, fue Nina, quien, risueña, me dijo: "¿Has visto que Haro se mete con vosotros?" Y, en efecto, se mete con Libertad Digital, La Ilustración Liberal y personalmente con Federico Jiménez Losantos y César Vidal. O sea con los míos, y cada vez más, en estos tiempos de vergüenza. El título de su cagadita constituye todo un programa: "¡Qué yo no he sido!". Estalinista, se entiende. Fue agente de Stalin y de sus seguidores, sin ser estalinista, un verdadero milagro. O más bien, otra mentira.

La redacción de La Ilustración Liberal tuvo la excelente idea de publicar en su número uno (Febrero-Marzo 1999), dos artículos significativos de Haro, en su sección: "El rincón de los serviles". El primero de 1944 "Dies Irae", en "Informaciones", del que no resisto citar este párrafo: "Se nos murió un capitán, pero el Dios Misericordioso nos dejó otro. Y, hoy ante la tumba de José Antonio, hemos visto la figura egregia del Caudillo Franco. El mensaje recto de destino y enderezador de historia que José Antonio traía es fecundo y genial en el cerebro y en la mano del Generalísimo". Todo está dicho. Enfrentado con sus heces, respondió que no se creía lo que escribía, que mentía, claro, si ha mentido toda su vida, pero que mentía para "salvar la vida a su padre". ¿Quién se va a creer semejante embuste? El segundo: "Gracias, Stalin", publicado en "El País" (2.1.1999), constituye un homenaje a las Brigadas Internacionales. Desgraciadamente ha habido varios últimamente en España, pero el de Haro, además de ser propaganda rancia, es perfectamente imbécil, porque terminando con un "Gracias por todo, Stalin", ni siquiera se ha enterado de que Hitler y Stalin habían planeado juntos la victoria de Franco. En efecto, si desde 1937 se habían iniciado negociaciones secretas entre la Alemania nazi y la URSS, los primeros frutos de esas negociaciones se plasmaron en España, en 1938, único país europeo entonces en donde los dos países estaban enfrascados en campos opuestos, en una guerra, y las celebérrimas Brigadas Internacionales desertaron, se largaron los consejeros soviéticos poco a poco, se suspendió el envío de armas, ya compradas, y, en resumidas cuentas, se abandonó por parte de la URSS y de su sucursal la Internacional Comunista, la famosa "causa del pueblo español, que es la causa de la humanidad”, como dijo cínicamente el propio Stalin. O sea, que Haro Tecglen, al dar las “gracias por todo" a Stalin, le da las gracias por haber favorecido, de manera oculta y solapada, pero favorecido, la victoria de Franco, el "fecundo y genial Generalísimo".

A mi me sigue irritando la tesis que aún se defiende hoy en día, y según la cual Franco y sus ejércitos, constituyen un mal menor, porque nos hubieran evitado el triunfo de una dictadura comunista, que hubiera sido peor que la suya. Pero ¿cómo por aquellos años hubiera podido triunfar una dictadura comunista en contra de Stalin, después de su alianza con Hitler? Y por lo tanto en contra de todo el potente aparato de la Internacional comunista. Claro que lo hicieron hábil y cínicamente, aceptando sin rechistar el sacrificar a los militantes de base con el bulo de la resistencia a ultranza, mientras que los dirigentes comunistas, tanto internacionales como españoles, ya estaban en Moscú, bastante antes de la derrota, o de la victoria franquista. Me resulta increíble que hablando de la guerra civil española, prácticamente nadie tenga en cuenta esa evidencia: Stalin abandonó a los "rojos", y a cambio obtuvo de Hitler la mitad de Polonia, los países bálticos y muchas cosas más. Hasta que Hitler, creyendo que había ganado definitivamente la guerra, les atacó en Junio de 1941. Y todo cambió.

Que Haro Tecglen repita el bulo según el cual no se pueden comparar los millones de víctimas de Hitler con los millones de Stalin, "por la diferencia de finalidades y por la condición de las víctimas", gran monstruosidad, no tiene la menor importancia, porque lo que escribe ese señor no la tiene. Pero, desgraciadamente, son muchos los que piensan lo mismo, o sea, que las víctimas del comunismo eran –y son– todos culpables. Y es así como el presidente Bush aparece como el gran criminal, y el tirano Sadam Husein, como un inocente pastor. Y sobre esas mentiras se construyen templos, y hasta se ganan elecciones.

Por : Carlos Semprun Maura el Martes 6 de Julio de 2004

Este es mi segundo komentario en este blog. Y, koño, no tenía ni la más remota sospecha de que Haro levantara tantas pasiones. Carlos Semprún Maura, ¿de verdad eres Carlos Semprún? Joé, ya, con tanta deskalifikación extrapost, se me ha olvidado lo que se dice en el post.
Haro, te ponen a ti más a kaldo en tu blog que a mí en el mío.
Pues eso, a mí Aznar no me aproxima a Zapatero, ni tampoko a Rajoy. Ningún polítiko en España da la talla.
Paz,
http://www.pazvegalopez.com

Por : Paz Vega López el Martes 6 de Julio de 2004

Hombre, Semprún, te tenía por más creativo. Eso es copiar y pegar algo que ya se había dicho por tu amigo José Carlos, spolo que él sólo puso el vínculo. En serio, vuestro talento insultante es bueno, mejoradlo. Borges tiene un bonito manual a este respecto. Y Carlos, hombre, con todo lo que tienes que decir ¿no buscas una dirección de mail auténtica? ¿Qué van a pensar las masas enfervorizadas convencidas por tus argumentos?

No sufráis, a base de años lograréis hacer daño. U os volveréis inteligentes, o al menos tolerantes. Mis mejores deseos.

Por : Io el ciego el Martes 6 de Julio de 2004

Le echan en cara una frase de un artículo de 1944.Huelga decir que sus circunstancias -y las de todos- son otras, y que posiblemente también el Haro de hoy día es diferente al de hace 60 años (como supongo lo es al de hace 5, 10, 15 años, etc).
Por cierto que Aznar sí que tiene unos cuantos artículos de periódico comprometedores y bastante más recientes.Pero de eso no parece acordarse el tal Carlos Semprun.Y eso que su post estaba en una noticia sobre el propio Aznar.Qué cosas.

Por : Ignatius el Martes 6 de Julio de 2004

Ay Ay qué tropa.Es para ¿reir hasta no parar? ¿pasmarse de tanto merluzo? ¿temer la existencia de eslabones mentales perdidos entre nosotros, fachas puros y duros? Ay ay qué pena penita pena saberse rodeado de rancios, intransigentes,soberbios altivos y reaccionarios de la mejor estirpe cavernícola española.Me deprimirían si no supiese lo único que sé: sólo valen para descargar basura. Animo Eduardo que con esta tropa y a su frente aaaaaaaaaaaaaznar aun tenemos para un rato más, quiero decir para respirar aire libre un poco más.

Por : pablotercero el Miércoles 7 de Julio de 2004

Me alegra ver que Paz Vega anda por akí/aquí. Lo que no sabía era que Haro y sus eternos adversarios se decían de todo casi en directo. Lo de Semprún Maura me recuerda una frase de Óscar Wilde en "De profundis": "Decir en un periódico que se odia a alguien revela una mente enfermiza". Mientras las peleas sean de opiniones y palabras, bienvenidas sean. Lo malo es cuando llegan los que gritan "¡muera la inteligencia!"

Por : Pablo Santiago el Miércoles 7 de Julio de 2004

Será este mismo Carlos Semprun Maura el antiguo miembro de Acción Comunista al que se le veía por el París de los años sesenta vestido de verde oliva, como homenaje a los poco estalinistas guerrilleros cubanos de Castro? Será este mismo Carlos Semprún Maura el mismo que por esas mismas fechas publicaba un artículo que empezaba: " La oposición antifranquista es una mierda.Hasta el punto que uno se felicita a veces de su ineficacia"( Cuadernos de Ruedo Ibérico 33/35)?

Por : revistatriunfo el Miércoles 7 de Julio de 2004

La verdad es que el texto con que se ha regalado Carlos Semprún no tiene ni tres ni revés; desde el principio, es una condena para el lector y debiera ser motivo de honda vergüenza para el autor. Descontando ya que el hecho de venir dando voces en casa ajena no es cosa apropiada, bien vendría que tratase, ya que de asaltar se trata, hacerlo con un poco de estilo. No me refiero ya a cuidar la redacción de sus escritos y sembrarlos de hìpálages y ablativos absolutos, sino de ese Arte tan terrible y tan dificultoso: nada menos que pensar.

Así, acusar a Eduardo Haro de anciano roza lo perogrullesco (el index anuncia su edad, es alta, todos lo sabemos y Eduardo no lo esconde como esas señoritas de la tele) o arriesga la réplica fácil: el mismo Cervantes confesaba escribir con la pluma y no con las canas cuando le tacharon de viejo. Achacarle artículos escritos hace 60 años, y descreer de las explicaciones dadas suena trivial: uno es muy libre de creer lo que quiera, del mismo modo que es conveniente que ello quede dentro del encapsulado mundo de la opinión, que es tanto como decir del mundo privado: las rumias particulares, las charlas de bar con los amigos o las confesiones a la propia esposa (si la tuviere) deben quedarse en casa, en la barra del local, o en el propio magín, sin que tengan que emborronar las páginas de los demás, que no son un periódico. Pongamos un ejemplo: el mentado (y caro para Carlos Semprún) César Vidal cree en Dios, en los valores del conservadurismo o en cierto modo de entender la vida y los escritos; sería del todo punto inconveniente y romo acusarle de mentiroso por profesar tales afectos. Lo máximo, notarle que está equivocado, y que ni en lo alto ni en lo hondo hay rastro alguno de presencia divina. Vistas así las cosas, no es que Semprún engañe, sino que su delito es tratar de sembrar la discordia o aventar la injuria.

Pongamos otro ejemplo de mal hacer a la hora de elaborar un artículo. Dice nuestro invitado que EHT «No sólo es mentiroso profesional, sino también vergonzoso agente de información de la embajada soviética de París». ¿De cuándo nos habla? ¿Qué es lo que quiere decirnos? Partamos de una base estructural: uno bien podría decir: «No solo el señor Semprún ha tramado un artículo lamentable» (permítase el ejemplo, mucho más suave que su modelo) «sino que para colmo, se caga en los pañales», queriendo decir con esto que CS indudablemente manchó la ropilla hace un cierto número de años. La estructura delata la falta de equilibrio temporal en la aseveración, mezcla un supuesto presente con un acto circunstancial que habría que refinar un tanto para ser entendido. Iré más allá, quizás al núcleo de la temática que tanto escandaliza al sr. CS y similares allegados al aspaviento.

No voy a entrar en la disputa del pasado, ni a aclarar —sin el permiso de EHT— las vinculaciones ideológicas que tuvo hace sesenta años. Ando corto de tiempo, y no merece mucho la pena perderlo en aclaraciones ante quienes no desean aclararse. La frase de marras, que tanto revuelo ha levantado, traza un distingo entre los crímenes del nazismo y los del stalinismo. Qué duda cabe que, en tanto crímenes planificados, responden a una misma tipología, y qué duda cabe también que fueron respaldados por distintos aparatos ideológicos. Desde el segundo punto, son netamente distintos: el comunismo soviético, como tal, no responde al prototipo marxista (como bien sabe aquel que haya leído la respuesta que Engels dio a los escritos de Plejanov), ideario que no lleva anejo el exterminio de ser humano alguno (se recomienda leer los manuscritos de 1844 para ver hasta qué punto son diferentes del, por poner un ejemplo atroz, «Mein Kampff»). Muy al contrario, la endeble armazón de la que se proveía el nazismo, sí lleva implícita la aniquilación de todo lo que no responda a los odiosos arquetipos germanonacionalsocialistas. Desde el punto de vista de la capacidad de muerte que tiene cada cual, el gulag y los diversos campos de reeducación soviéticos en época stalinista son desdichadamente comparables a los lager alemanes; desde el punto de vista ideológico, no es así en modo alguno. El Gulag tiene equiparación con el Emslandlager, el Straflager o con el Arbeitslager; jamás con el Vernichtungslager —cosa que nota desde el primer momento una autora tan poco sospechosa como Anne Applebaum en «Gulag: a History». Aplicamos al gulag el mismo horror que al lager, y con razón; eso sí, con la cabeza fría, decimos que no son la misma cosa. Ello no nos convierte ni en ardientes defensores del sistema soviético, ni en estajanovistas. Ni mucho menos, en mentirosos.

Robertokles

Pd: Por cierto; es injusto tachar de “perros guardaespaldas” y similares lindezas a quienes hicieron un homenaje a EHT y les apeteció acompañarle en el Círculo de Bellas Artes; fácilmente podría decirse eso con mejor tino de quien ha salido a ladrido limpio (que no a dentellada) en cuanto se han citado a Vidal y a Jiménez Losantos. Defienda usted a quien guste, pero no ponga tan sencillo el que alguien colija que, en lugar de “los suyos”, a quien está defendiendo realmente es a sus dueños.

R.

Por : Robertokles el Miércoles 7 de Julio de 2004

Podriamos decir aquello del Quijote : "ladran, luego cabalgamos". Me encanta que estos perros fascistas se duelan por las palabras cargadas de verdad, y con la realidad del dia a dia, qué tozuda ella: continuamente les dice que han perdido el poder, y ellos, tan desgraciados, no quieren ni pueden creerlo... ¡poneos pomada y gritad!. Cuanto más griten, mejor los conocerán aquellos que, engañados por sus artes, les prestaron sus votos en aquellos años de la "crispación"... La palabra clave y maravillosa es PRESTADO, y ellos aún no lo han entendido ni lo entenderán, porque creen que sus votos eran de su propiedad, y así les va... Además, cuanto más griten sus perros guardianes, peor les irá... y me encanta...¡cómo estoy disfrutando desde las elecciones del 14 M!
Despues del desahogo, te agradezco, Eduardo, tus escritos, desde hace muchos años tus palabras han sido como el aire que respira un naufrago al que la fuerza irrefrenable de la realidad ha llevado todo el día al fondo, y consigue por un momento subir a la superficie y atisbar que otro destino es posible. Muchas gracias y, ¡SALUD!

Por : IGNACIO MARTIN LEON el Jueves 8 de Julio de 2004

Que pena que un estalinista renegado que escribe en el libelo que es Libertad Digital tenga que venir a decir la verdad (todo lo que dice lo es): Que Haro Tegclen es un viejo estalinista sinvergüenza e inmoral. Por supuesto que los crímenes de Stalin y sus adláteres no sólo están en la misma categoría que los de Hitler sino que por la responsabilidad directa en la destrucción de las esperanzas de millones de trabajadores son doblemente reprobables. Yo también leí el artículo de Haro defendiendo la superioridad moral de Stalin sobre Hitler , como leo hoy en El País el repugnante correo de E.H.Tecglen reiterando la calumnia mentirosa sobre Orwell. Me parece estar escuchando los ecos de los Procesos de Moscú o Barcelona, o mejor dicho el de los silencios de los reptiles ante los crímenes en nombre de la Patria Soviética.
Mi desprecio por la bajeza moral de los lacayos de los exterminadores .

Por : Miguel el Miércoles 8 de Septiembre de 2004