1 de Julio de 2004

Barra Libre: Gilí

GILl 1-7-2004

Uno de aquellos días, vi y oía uno de los otros en la televisión y dije: "Gilipuertas". Mi hija, la jovencita Yamila, de la que me separan mas de sesenta años, me dijo que ya no se dice así. ¿Cómo se dice? "directamente", me respondió ella. Directamente se la dijo Labordeta a un diputado de ellos, y, viendo los gestos cómicos y falsamente burlones del otro, que un crítico de teatro puede calificar de mal actor, se comprende. No es la primera vez que Labordeta, poeta y cantautor aragonés antes que diputado, aporta un lenguaje fresco y vivo: directo, diría mi hija. Retiró después el insulto, como yo lo retiro inmediatamente de aquí: mi interés es puramente lingüístico. Me gustaría hacer un informe sobre las palabras de la Cámara. Esta tiene derivaciones, como gilitonto, gilí o simplemente gil, heredadas del caló, donde se escribe con jota, jil, que es inocente, cándido.

La psicología general española suele considerar toda inocencia como estupidez, y en general la palabra, sobre todo la grosera, refuerza mucho una clase de tontería específica que se puede describir. Solamente pronunciarla, en directo, lo explica todo. Una fotografía del diputado del PP que recibió la invectiva, en el momento del gesto, seria necesaria para ilustrar la definición académica. No la naturaleza del tipo: por su icono casual.

Por Eduardo Haro Tecglen en Barra Libre el Jueves 1 de Julio de 2004
Comentarios

Era un jilipollas...Viva Labordeta!

Por : Antonio Piñero el Jueves 1 de Julio de 2004

Podría decir que el epíteto, empleado en Eduardo Haro Tecglen, también debiera llevar su foto en el diccionario. Pero claro, Haro es de los "buenos", de modo que no.

Por : Daniel Rodríguez el Jueves 1 de Julio de 2004

Propongo que se reconozcan los méritos del Sr.Labordeta, como eficaz herramienta desbastadora en el ámbito parlamentario.

Efectivamente la instántanea del diputado g...... era de lo más ilustrativa.

Que la fuerza le siga acompañando Sr.Labordeta.

Por : Cristóbal Núñez el Jueves 1 de Julio de 2004

Eduardo, he de reconocer que jamás hubiera pensado que daría este paso. Las bitácoras no son como la radio. Apenas hay filtros y la gente escribe lo que le da la gana. Lo cual quiere decir, don Haro, que se encontrará, junto con comentarios agradables otros, que le dirán en qué se confunde o ha sido incoherente, incluso cínico. ¿Está preparado?


Un saludo y enhorabuena por la bitácora.

Por : José Carlos Rodríguez el Jueves 1 de Julio de 2004

Suponiendo que esos comentarios no tan agradables no sean cínicos o incoherentes...

Por : HominisNocturna el Viernes 2 de Julio de 2004

Ay, tengo la impresión de que esos epítetos y exabruptos disfrazados de "lenguaje fresco" demuestran más una falta de capacidad para la retórica o el diálogo inteligente que otra cosa.

Supongo que esto es lo esperable de todos modos de muchos cantautores, que más que cultura son tortura.

Por : bacterio el Viernes 2 de Julio de 2004

Gracias Eduardo,por darnos y regalarnos cada tarde en "la Ventana" tus ideas, comentarios jocosos y ácidos, de una punzada crítica tan necesaria en estos tiempos tan difíciles de vivir y tan fáciles de contentar, que uno no sabe si vivir de pena o morir de alegría.
Que dure muchos años tu pecualiar voz y que tengas muchas "barras libres" donde expresarte, y si a alguien hay que llamarle gili... se le llama y ya está.
Un sincero abrazo y enhorabuena.

Por : Raúl San Nicolás Lanuza el Viernes 2 de Julio de 2004

Ánimo Eduardo, que como verás, también en Internet hay mucho gilipollas (yo lo digo porque soy como tu hija de directo) y alguno incluso se pasa por aquí pero no hay que darles mucha importancia.
Antes los que escribíamos mayoritariamente en la red éramos, según ellos, casi todos rojos y progres y proterroristas pero desde que perdieron las elecciones han empezado a valorar este medio y en un trimestre se han empezado a multiplicar, casi siempre haciendo lo mismo que ese diputado del PP, o sea: el gilipollas.

a seguir! (y también va por la familia que digitaliza los textos antiguos) :)

Por : Mifune el Viernes 2 de Julio de 2004

Es un placer escuchar a personas como tú, Eduardo, en este puto mundo lleno de mierda, fascismo y gililoquequieras... Siempre que puedo te leo/escucho porque de mayor quiero se como tú, aunque sólo me dupliques la edad, porque hoy en día es muy muy difícil ver tanta tanta lucidez en un solo ser humano. Cada vez que escucho a un papa, un aznar, un obispo, un curaca, un militar, un peposo, un sociata o un lo que sea sonrio y me acuedo de ti: ¡ojalá llegue dentro de diez años más en mi vida tan lúcido, anarca, sincero, sencillo, cabrón y genial como tú. ¡De verdad que te quiero y pienso en ti todos todos los días!. Sigue así y ojalá que pudiera darte los cuarenta años que distan de tú vida y la mía, para que vivas más de 120, y que los pasaras siendo lo incisivo y mordaz que eres. Gente como tu hace falta siempre siempre. Y los que no digan como tú: ¡gilipollas!

Por : Santiago Peña Suárez el Viernes 2 de Julio de 2004

No puedo negar que me encantó ver y escuchar la palabra "coreada" en este comentario por parte de una persona que me cae realmente bien, como es el caso de Labordeta.
Pero me gustaría decir algo más (como cantautor, si es posible), es la palabra más utilizada cuando uno se fustiga a si mismo, "soy g..." o "estoy g..." por lo que tendré que convenir con alguien en que labordeta fue bastante condescendiente.

Por : musisoft el Viernes 2 de Julio de 2004

Y es como los gilipollas existen, el diputado Labordeta, en su cruz como parlamentario, al ver la actitud de uno de ellos, tuvo que recordarle su condición de gilipollas.

Gracias, porque hacía mucho tiempo que ese vocablo no lo sentía tan apropiado en su uso como el que hizo Labordeta ante Sres. que en vez de representar al pueblo que lo votaron, solo se representan a si mismos. Esto es, como gilipolas.

Por : Rodrigo el Viernes 2 de Julio de 2004

Tal calificativo se lo tiene merecido por pretender ser el más tonto del banco, que la clase la dejó hace tiempo.

Por : LeonorMDMadrid el Viernes 2 de Julio de 2004

Dejando de lado la aplicación del insulto (propinárselo solo a un diputado me parece un acto arbitrario; parece que exime a los demás), no llego aún a entender (o sí; quizás lo entiendo demasiado bien) si las sesiones del Congreso han de diluirse en estas acciones.

Llamar «gilipollas» a algún oponente es sencillo: lo árduo debe de ser explicárselo para que lo entienda bien. Yo entiendo el Congreso (en mi santa inocencia; quizás soy «sili» o «jili»; deriva del árabe «yahil» o «gibil», que vale por «estúpido, atolondrado») como un lugar explicativo o aún persuasivo. Creo en la función seductora del discurso, no en el golpe de efecto, en informar al adversario, de golpe y porrazo y ajenos a toda inteligencia, que él también es tonto. Seamos serios: para insultar, para llamar cualquier barbaridad a un caradura, a un cretino, o a un diputado, no hace falta asistir a las sesiones plenarias: basta apostarse en la calle, y vociferarlo al paso de los automóviles. Muy posiblemente, todos pensemos que tal o cual diputado (o por extenso: los miembros de tal partido) son «gilipollas» o un hatajo de tunantes. Repetírselo para que se entere cuando está sentado en un escaño barrena posiblemente todo discurso elaborado.

Saludos

Por : Robertokles el Domingo 4 de Julio de 2004