Abortos y curas (09/07/04)
La mitad de las adolescentes embarazadas abortan en España. Cifra alta si se tiene en cuenta la campaña adversa de la Iglesia, que cada día se pierde más. Mientras, la diócesis de Pórtland, en Oregón, entra en quiebra: no PUEDE pagar las indemnizaciones por los abusos sexuales de sus curas a menores, de entre los cuales alguna tendría que abortar, aunque los curas prefieren varoncitos. Malas voces, de inspiración infernal, dicen que finge la bancarrota para no seguir pagando. Aquí es más discreto.
Con respecto a las adolescentes, no estoy por el aborto, que odio: si tuviera que ayudar a una de ellas, la ayudaría más a que diera la cara a la sociedad con su hijo, pero no le negaría lo que necesitase para abortar. Si yo fuera Gran Gobernante, daría una enseñanza sexual sin eufemismo desde la infancia, una difusión total de anticonceptivos, la exención de delincuencia de las libertades sexuales consentidas y, en cambio, la conversión en delito a los que mienten contra los preservativos, las píldoras de antes o de después o cualquier método anticonceptivo.
Es tan evidente lo que dices Eduardo que a veces no entiendo por qué causa tanto problema ponerlo sobre la mesa. Soy madre de una adolescente y como en el colegio escuece el tema (y eso que es laico), pues lo charlamos en casa, sin tapujos y con normalidad. Ella está atravesando un momento difícil (su cuerpo cambia) y considero que hay que estar a su lado y facilitarle el camino. Pero no estaría de más que el Estado asumiese el papel que le corresponde en una educación integral del individuo.
Por : Elena Espejo el Domingo 11 de Julio de 2004