25 de Junio de 2004

Fondo de reptiles

“ En algunos ministerios, fondos secretos que se aplican a la captación de voluntades o al simple favor” (Academia) ; entre nosotros, los que se pagan a periodistas por quienes gobiernan, mucho mas sabandijas. Dinero de los impuestos que sirve para que quien los paga siga dándolos a favor de quien le roba. Mucho mas reptil el que soborna que el sobornado. Creo que la frase del “fondo de reptiles” es de Otto von Bismarck, creador del II Reich (el III sería el de Hitler). Ha sido sobrepasada. La Operación Informaciones es de Rumsfeld, y no solo consiste en influir en medios de comunicación, sino en artistas, profesores, divulgadores de cualquier clase. Como la creación de escuelas islámicas en el mundo para extender desde ellas una enseñanza favorable a Estados Unidos. En España se practicaba en escalas ingenuas, como la de Juan March al comprar un par de periódicos ; uno de ellos, “La Libertad”, se le rebeló y los redactores no dejaban entrar en el edificio a los agentes del dueño (Rosendo Silva, March Ordinas) hasta que tuvo que venderlo. El otro, “Informaciones”, terminó pagándolo J. A. Primo de Rivera, no sé si con dinero de Mussolini. Los reptiles han proliferado en este río cenagoso de España; las informaciones –serias—que se leen estos días de investigación revelan operaciones sucias, política repulsiva, conversiones miserables. No se trastorna solo al periodista, sino al profesor de ética, al predicador de púlpito, al padre de familia. Los difusores de información no reciben las pequeñas sumas del cajón ministerial –algunos han recibido billetes de un cajón en la mesa gigantesca de un despacho: me lo ha contado ellos-- , las que contaba Valle en su (nuestra)“Luces de Bohemia”, en las escenas del Ministerio y de la Redacción; ya necesitan premios gigantes, títulos nobiliarios o concesiones de empresas. Muchos que no tienen caballo que montar –a “La Libertad”, de March, la llamaban “la jaca del contrabandista”-- se meten en las webs, crean sus tribunas, insultan, muerden, envenenan. A veces usan el mismo título, “Libertad”, y sus variantes: mas miserables. Profanadores de palabras. A veces algún joven me pregunta “¿Qué podemos hacer?”: aparte de devolverle la pregunta, para saber que van a hacer ya ellos por nosotros, contesto: ¡Tened cuidado con las informaciones! La opinión no engaña, la información sí. Hay verdades que estallan: se trata de no dejar que se pierdan en la ciénaga de los reptiles, en el pozo de las serpientes.

Por Eduardo Haro Tecglen en Visto/Oído el Viernes 25 de Junio de 2004
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