Habrá un texto más del imaginario político: la Constitución Europea. La vida es un género de ficción. Sus personajes vivimos y morimos según los grandes designios de los autores: constituciones, estatutos, catecismos, ordenanzas, reglamentos de empresa, estudios, cortesía, reglas de todo: boletines, hojas, tablón de anuncios. Y toda cláse de códigos. Cada día, mas: es una época en que la que la gente se instituye y se constituye, forman asociacion es -de vecinos, de chulos, de frailes menores, de victimas de algo-y entregan en el departamento correspondientes los reglamentos sobre los que se fundan y pretenden que los demás cumplamos. Hacemos lo posible. Muchos en la votación europea favorecerán a la izquierda --¿cuántos? La ventaja depende del periódico que se lea, y de quien se la encargue a cada empresa científica-- que es constitucionalista. La derecha, no. La idea de constitución se es la de la oposición a la monarquía, o cualquier autocracia. Los constitucionales ocuparon la izquierda. Cuando ese progreso avanzó, los del «antiguo régimen» pensaron que lo mejor era redactar ellos mismos la constitución, fingiendose constitucionales, y así ganaban sin que se supiera. Dejaron que participaran otros en la redacción, los nuevos; y procuraron ser ellos quienes la aplicaran destruyendo su espíritu. Estoy contando una historia antiquísima y sin embargo actual: la de España. Lo hicieron con tal destreza, usando los viejos ensalmos con los que hicieron antes las religiones, que ahora mismo los constitucionalistas se detienen antes de modificar los textos sensibles y los que creó la derecha y selló con pactos, acuerdos, textos o texticulos, que se han sacralizado. Cuidado con lo sagrado laíco Aunque sea progresista, es ultraconservador.
Constitucion Europea: si la hicieran bien, debería servir para todos los paises, anulando las nacionales. Pero ¿quien las anulará en este país, que algunos llaman aún España, si se han sacralizado textos, músicas, canciones propios en todas las regiones? Cierto que hay principios de corrección: en las elecciones del domingo hay un partido que se llama galeusca, suma de galicia-euskadi-cataluña. Unos esfuerzos más de adhesión y habremos vuelto a formar un país. Mejor si se llamara República Española, como era cuando empezaron los estatutos. Vendría bien una constitución para todos: con los principios de la revolución francesa, de la independencia de Estados Unidos, algo del primer texto imaginario de la ONU, mucho del marxismoleninismo, no sé. Pero la Europa del capital no querrá, aunque la administre ella. Sola.-