La España rota (18/06/04)
El sueño de Aznar fue recuperar la España Una haciendo que su partido ganase todas las autonomías. Le salió mal, porque en las mas deseadas no ganaron sus hombrecillos, y el último diplodocus, Fraga, mantiene su feudalismo en Galicia. Le queda una mancha en el centro, tradicional: si se estudia la historia electoral de España, la exterior siempre está menos a la derecha que la interior. El interés del partido es agitarlas ahora contra el gobierno central: parece una contradicción de los españolistas , pero las contradicciones no les importan si consiguen poder. Esta era la maniobra ayer en el Congreso, cuando se discutía la ley de estabilidad, o sea aquella que consigue el déficit cero, y los mal llamados populares, que acaban de perder el diputado que esperaban de los votos por correo, alzaban el espectro de sus autonomías para que sean ellas las que regulen la economía. No está ni mal ni bien, allá todos: pero se descubre que prefieren, contra lo que decía uno de sus fascistas, la España rota a la España roja. Porque ellos, en su ceguera de ambición, creen que Zapatero es la España roja. Vaya visión de su tonta pesadilla.
Poca España una queda