27 de Abril de 2000

Barra Libre

En realidad, un nuevo gobierno no es algo tan insignificante como parece. Cree uno, por el refranero, que son los mismos perros con distintos collares, o los mismos collares para perros levemente distintos, y que lo que importa es el amo, o jefe o presidente del gobierno que nombra, destituye, ordena y manda; pero contra ello hay algo muy importante y es que miles de empleos dependen de cada ministro, desde secretarios de estado hasta las pequeñas limpiadoras de pasillos; y cada uno de estos empleos menos los de las pequeñas limpiadoras, consigue otros. Por eso es importante un nuevo gobierno: hay que buscar en la lista amigos de amigos, paisanos, cuñados de vecinos, que puedan echar una mano. En un país de paro, es trascendental. Lo otro, la gobernación, tiene menos importancia: depende del presidente, y en parte mayor de cómo vaya el euro, que va mal, o de a quien elijan los americanos en noviembre. Busquemos lo inmediato, que es lo único real. Lo demás es teología civil, editorialismo.--

Por Eduardo Haro Tecglen en Barra Libre el Jueves 27 de Abril de 2000
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