COLORIN URGENTE.- A la atencin de Basterra. Eduardo Haro Tecglen
EL IMPERIO DE LA CIA
-->Siempre ha existido una leyenda sobre la conspiracin subterrnea: la poltica misteriosa, la direccin encapuchada de la historia, los gobiernos secretos. Ese prestigio lo han tenido, segn las pocas, entidades tan dispares como los jesuitas; el servicio de inteligencia britnico; la internacional comunista, o la internacional terrorista; los masones... En nuestro tiempo, el gran agente de la conspiracin mundial es la CIA. Se la ha llamado "el gobierno secreto de Estados Unidos" o "el gobierno invisible", o "el poder dentro del poder". Hay que convenir que, en este caso, la paranoia tiene alguna razn: quiz menos en estos momentos que antes. La CIA, aparecida con la guerra fra y como su instrumento (o fue a la inversa? fu la Central la que invent la guerra fra?), comenz a descender despus del Watergate y est en su punto mas bajo, como es natural, cuando desaparece la tensin entre la URSS y los Estados Unidos. Algunos, como Gilles Perrault, la vieron como un instrumento contra el tercer mundo: tendra ahora mucho campo por delante. Sin embargo, en el asunto de Irak no se ha acudido a una "solucin CIA", que hubiera consistido en una eliminacin de Sadam Husein, la preparacin de un golpe de estado o una guerra con otro pas fronterizo, sino que se ha ido a una resolucin de espectculo, directamente militar. Otra poltica. Hay cosas que ya no tienen por qu hacerse en la oscuridad o con disimulo: la moral ha cambiado y el temor a las respuestas tambien.
La CIA fue siempre un instrumento ideolgico: es lo que la ha distinguido de los espionajes o contra espionajes de carcter tcnico, adems de la funcin de intervencin en el exterior. Fundada por Truman en 1946, definida por el Acta Nacional de Seguridad de 1947, alcanz su verdadera importancia y su doctrina a partir del momento en que la dirigi Allen Dulles (1951-1962) mientras su hermano John Foster era Secretario de Estado de los Estados Unidos; y cuando Hoover, otro gran fantico como ellos, fue director del FBI. El punto de partida de la CIA estaba basado en cinco puntos: asesorar al Consejo Nacional de Seguridad; coordinar todos los departamentos y agencias dedicadas a la "inteligencia"; compilar, evaluar y distribuir la informacin a cada departamento; dirigir las cuestiones comunes a las otras agencias; realizar las misiones que le encomendara el Consejo Nacional de Seguridad.
Pero la doctrina, o la filosofa, apareci claramente con los hermanos Dulles. Personajes educados en una profunda religiosidad, penetrados de que los Estados Unidos no eran solamente una nacin, sino una fuerza moral, encontraban que la subversin, emanada directamente de la URSS, no era solamente militar y poltica sino que entraba directamente en la sociedad por la via de las costumbres y su relajo, y minaba la fuerza viva de los Estados Unidos. Esta fue, por ejemplo, la razn principal de la enemistad de la CIA hacia la familia Kennedy: muy directamente enfocada por el FBI de Hoover, que llevaba una ficha minuciosa de todas las actividades de la familia, sobre todo las sexuales. La atribucin --sin ninguna prueba conocida-- a la CIA del asesinato de Kennedy procede de ese odio fundamental, y de la forma aberrante de relacionar esa generosidad amorosa con la idea presidencial de buscar una paz negociada en el Vietnam e incluso la de buscar unos acuerdos en Cuba con Fidel Castro. En este sentido se le ha atribudo a la CIA hasta la muerte de Marilyn Monroe por su intimidad con Kennedy, por el cual podra saber demasiadas cosas (tambien se atribuy al propio Kennedy, a su hermano el Fiscal General, a los capos de la mafia...)
John Foster Dulles, secretario de Estado, form un tringulo con el presidente Eisenhower y con el vicepresidente Nixon, y produjo la doctrina de la guerra fra. No es demasiado rica, pero si contundente. Uno de sus trminos: la poltica del "borde del abismo" ("brinkmanship"), o arte de llegar hasta el borde de la guerra. Era la "deliberada creacin de un riesgo de guerra reconocible, riesgo que uno mismo no controla totalmente. Es la tctica de dejar deliberadamente que la situacin se escape de las manos, porque la otra parte no podr soportar precisamente esa falta de control y tendr que retroceder". Hay que recordar que se estaba hablando de la guerra mundial nuclear. Otro termino de Foster Dulles: la "respuesta masiva" ("massive retaliation"), que el defina como "la forma de disuadir la agresin a las comunidades libres mediante la capacidad y la voluntad de responder vigorosamente en los lugares y con los medios de nuestra propia eleccin". Fue la doctrina oficial de la OTAN; despus de Dulles se sustituy por la "respuesta flexible". Otra creacin personal: la "teora del domin", aunque fuera expuesta como propia por Eisenhower. Consista en creer que los estados de una misma regin estn tan relacionados entre s que la cada de uno (en el comunismo) supondra la cada de los dems. Por lo tanto, la intervencin para evitar el comunismo en un pas se haca para "salvar" a sus vecinos; y la modificacin de los regmenes en esos vecinos mediante la ayuda militar y econmica al "poder fuerte" --previamente instaurado-- estaba hecha para salvarles de caer en lnea, como las fichas del domin.
Es poco intersante tratar de dilucidar si fu la doctrina de Foster Dulles la que influy en su hermano para la direccin de la CIA, o la de Allen la que influy en Foster para trazar la poltica exterior del pas en aquellos aos peligrosos: el resultado es el mismo. Y la lista de intervenciones de la CIA est encuadrada en esos puntos de doctrina: la caa de Mossadeq en Irn (1953), la de Arbenz en Guatemala, Diem en Vietnam; la creacin del incidente del U-2 sobre la URSS (que impidi en 1962 la conferencia de los "cuatro" en Pars con la que Krutschev intentaba terminar la guerra fra); la intervencin en el Libano de 1958; el desembarco en Baha de los Cochinos o el descubrimiento de los misiles soviticos en Cuba; el golpe de estado de Suharto en Indonesia, el de los coroneles griegos en 1967, la intervencin en el Vietnam y la invasin de Camboya en 1967 (consecuencia de la teora del domin), la cada de Allende en Chile (directamente preparada por Kissinger en el Consejo Nacional de Seguridad y ejecutada por la CIA) son algunas de las grandes situaciones histricas que le son atribuidas.
Puede advertirse que muchas de ellas son muy posteriores a los Dulles y entran ya en los gobiernos de rectificacin a laos creadores de la guerra fra, y en contra de los deseos de los presidentes y de los secretarios de Estado. Por eso se la ha llamado gobierno invisible o estado dentro del estado: porque poda contradecir la orientacin poltica de la Casa Blanca y del Congreso y crear situaciones que forzaran a cambiar esa poltica. Uno de estos presidentes, Carter, fu el que inici la lucha contra la CIA en 1975. Aunque era un hombre demasiado dbil para imponer su voluntad, fue el quien inici la comisin senatorial que investig a la CIA, de la que salieron datos importantes. Por ejemplo, la acusacin de que trescientos mil ciudadanos americanos haban sido investigados directamente por la CIA en su vida privada, entrando en costumbres sexuales o morales, como sospechosos de subversin; que entre los aos cincuenta y sesenta intervino en las organizaciones de masas del pas, bien para destruirlas, bien para dirigirlas desde dentro mediante la infiltracin. Es decir, que no solamente actuaba en el exterior, sino que tena un control sobre el pas, y que fichas de senadores, gobernadores y polticos podan influir directamente en las tomas pblicas de posicin de estos. Se prob el soborno de jefes de estado extranjeros (no es para nadie un secreto, en estos das, que Noriega y Sadam fueron agentes de la CIA). Y se examin la capacidad de influencia de la CIA en la opinin pblica.
Las "Radios Libres", por ejemplo, fueron creaciones de la CIA y, mas importante, el Congreso por la Libertad de las Culturas, que public revistas de pensamiento en varios idiomas. La que se public en lengua espaola, en Pars, estuvo dirigida por el troskista Julian Gorkin, y tuvo una elevada calidad literaria: como todas las dems. Por ejemplo, la que se dirigi al Reino Unido, "Encounter", fu fundada por personajes de la categora de Stpehen Spender, y tuvo entre sus colaboradores figuras como Arthur Koestler y Karl Popper. Muchos intelectuales han trabajado al servicio de la CIA. Muchos sin saberlo, porque su pensamiento era utilizable; otros por dinero, y otros por conviccin poltica.
Uno de ellos ha sido Leon Uris con su "Operacin Topacio" (O "Topacio" segn las versiones) en la que se expona la pintoresca teora de que el General de Gaulle era un agente sovitico y su gobierno estaba totalmente infiltrado por la KGB. Esto obedeca al terco nacionalismo del General que sac a Francia del aparato militar de la OTAN (cuando tuvo que irse el cuartel general de Pars a Bruselas), y defini que su disuasin atmica estaba apuntada "tous azimuts", a todos los puntos del horizonte, incluyendo los Estados Unidos, y tom posiciones que molestaron profundamente a Israel. La teora de la infiltracin comunista era, naturalmente, insostenible oficialmente, pero s en una novela, y en otros muchos puntos de influencia. Los que hayan conocido los Estados Unidos de esa poca recordarn muy bien como la opinin pblica recogi con mucha fuerza esa idea, y consideraba a Francia como un pas traidor: influy mucho en la eleccin de Nixon, uno de los hroes de la CIA, por la epoca en que fue vicepresidente con Eisenhower. Y por la identidad de propsitos. Por eso la vergonzosa cada de Nixon se hizo contra la CIA y fue en su destrimento y en su posterior intento de limitacin.
Muchas de las intervenciones de la CIA han sido considerables fracasos. En la misma poca de los Dulles, cuando se produjo la mayor parte de los pactos militares y polticos del mundo (OTAN, OTASE, Bagdad...), en unas operaciones que la oposicin lleg a denominar "pactomana", la idea de colocar al frente de los paises a dictadores frreos ocasion sublevaciones internas, revoluciones y luego hasta la rotura de algunos de esos pactos. El problema de la CIA fue siempre, precisamente, el de dejar predominar su propia ideologa: no informa --o no informaba-- con arreglo a la realidad de los hechos, sino sobre suposiciones o conveniencias. Los agentes y sus intermediarios hasta el poder podran deformar los datos para satisfacer a sus jefes, y estos para inducir a los polticos a tomar decisiones: y porque crean firmemente las informaciones que simplemente les gustaban. El desembarco en Bahia de los Cochinos, que fue desastroso, procede de esa ideologizacin de los informes sobre Cuba, principalmente suministrados por los exiliados cubanos, por los que se supuso que la operacin iba a crear un levantamiento inmediato en la Isla, y su liberacin. Muchos de los centros de estudios sobre la Unin Sovitica han estado confiados a anticomunistas temperamentales, principalmente emigrados rusos y de otros paises del Este. Una de las cosas mas misteriosas es que la CIA, sus centros de estudios, sus espas directos, sus sistemas electrnicos y todos sus inmensos medios no pudieran advertir nunca de que el comunismo se desmoronaba con la velocidad con que lo ha hecho. Es posible que sea tambien por una cuestin ideolgica, que se ha producido mucho tambien en los medios conservadores de otros paises: por no levantar el armazn creado en la guerra fra, toda la profesionalizacin del anticomunismo que ha servido, tambien, para otras cosas (la desarticulacin y luego penetracin ideolgica de otras izquierdas, acusadas de "compaeras de viaje" o "satlites"). Otro misterio: la informacin sobre la fuerza militar del Irak, que le defina como un estado casi inexpugnable y con capacidades bacteriolgicas y de vectores que luego no han sido ni aproximadas: era un pais de mantequilla. Tampoco se sabe si ha sido para justificar la intervencin masiva del ejrcito americano, para magnificar la sensacin de victoria y para conseguir la cooperacin de otros paises de Occidente.
A pesar de estos fracasos, a la hora de hacer un recuento global no parece que haya sido pequea la participacin de la CIA en la cada interna del comunismo europeo, y en una "entrada en el orden" de los paises del tercer mundo. No estoy hablando de moral o de libertad, sino de eficacia: la cada de Allende en Chile fu un arma disuasoria importantsima en otros muchos paises latinoamericanos que buscaban socialismos abiertos; y probablemente en la evolucin del socialismo en el mundo. La intervencin de las guerrillas en Nicaragua y su direccin en otros paises centroamericano han sido tambien decisivos en el desmoronamiento de las revoluciones y en el intento actual de establecer unas democracias llamadas fuertes.
Puede que el gran dominio de la CIA haya terminado con el final de la guerra fra; y no precisamente por la caducidad de la ideologa de 1951 y los hermanos Dulles, sino por su extensin y su aceptacin dentro del pas, en las alianzas extranjeras y en los paises del tercer mundo. La mayor parte de las revoluciones han terminado, por ahora, globalmente aunque queden intactos en muchos paises sus razones y hasta sus necesidades.