14 de Abril de 1931

LOS JESUITAS

!Estos jesuitas! Conoci a Jose Maria Llanos de joven falangista: asumia la dialectica de los puNos y las pistolas. Le despido como comunista en la /reduccion/ del Tio Raimundo. Cantado por todos (sabado, especiales de A3, TV1). Falange supuso para muchos, entonces, una justicia social, un reparto mejor: les engaNaron a unos, otros se corrompieron (y esa si fue una corrupcion historica). Llanos se convirtio.

Lo interesante esta en los jesuitas. Veo /La mision/, que esta pasando por Canal+: las reducciones del Paraguay, parte ya de la historia de las utopias. Mientras los poderosos las respetaron se consiguio una supervivencia util, sana y posible de los guaranies. Ya se sabe que el cine tiende a exagerar el bien como el mal. Les convirtieron, da igual: aunque suponga un paso atras el del politeismo al monoteismo (siempre se nos quiso convencer de lo contrario).

Tambien he visto a los jesuitas como malos y expulsados: en la epoca del Conde Aranda --el titulo lo lleva quien fue excelente jesuita, Jesus Aguirre-- y cuando les expulso la Republica por conspiracion. En una de sus casas incautadas (el ICAI, en Alberto Aguilera) se puso el Instituto Calderon de la Barca, influido por la Institucion Libre, del que fui alumno con catedraticos como Antonio Machado, Amos Sabras, Maria Elena Gomez Moreno (sobrevive: acaba de ingresar en Bellas Artes). Como decia Racine en /Fedra/, /on ne peut vaincre sa destinee/.

Estan los jesuitas en la buena militancia, cuando les dejan. El Padre Arrupe se les fue de las manos dejando un gran espiritu, y condenando algo de cuyo mal absoluto habia sido testigo: las bombas de Hiroshima y Nagasaki; su herencia la han pagado, asesinados, en El Salvador; y cumpliendo con su /obediencia de cadaveres/ que les ha llevado al silencio, la discreccion, el sacrificio. Desclasados, esperan.

Hablo en general aunque con ejemplos. Me asombro de mi mismo cuando me veo creyendo que los jesuitas son una de las ultimas reservas del pobre, del desvalido, del explotado. !Quien me iba a decir que solo habria este clavo ardiente al que pudiera agarrarse un ateo al terminar el siglo XX!

Por Eduardo Haro Tecglen en Visto/Oído el Martes 14 de Abril de 1931 | TrackBack
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